Dualidad 101 217


 
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AutorMensaje
Silvio M. Rodríguez C.
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MensajeTema: Ellos    Vie Mar 23, 2012 5:54 pm

Ellos


Una limosna, por amor a...

En el bochorno de diciembre
Caminaba por las calles repletas
Ofreciendo las frutas que llevaba
En un canasto de dudosa calidad.

El precio era bueno, era pobre
Y aún así la venta era difícil.
Su aspecto no era el mejor,
En los ojos se le leía el hambre.

Siempre lo veía al mediodía,
Cuando yo volvía de almorzar.
Y entonces se me revolvía un poco
adentro, aquello que había ingerido.

Luchaba contra la pena,
Contra la rabia ciega de ese dolor ajeno.
No lo mires, me decía,
No te dejes engañar.

Mi mano, a veces traicionera,
Un día logró robarme un billete,
Se lo ofrecí con una sonrisa de mueca,
La misma que utilizan los asalariados.

En respuesta, muy mecánica
Intentó colocar alguna fruta
En alguna bolsa prevista
Desde las cinco de la mañana.

Mi gesto fue contundente,
Me negué a recibir nada a cambio.
Así fue que concreté la limosna,
Aquello a que me había estado negando.

Y sentí lástima, cuando al aceptar
Se marchó despacio, cabizbajo
Porque entonces comprendí
Que este mundo es una limosna.

Smarc
27.07.00
23:34hs

El riel de medianoche

Sobre mi cabeza el techo
Sobre el techo los rieles
Sobre los rieles el tren
Todas las noches, todas.

Agujereando las pequeñas ranuras
De un espacio invisible, intangible
Se filtra el sonido, no de Shubert
Sino de toneladas de acero y aceite.

Debo cortarme una oreja,
Perforarme la frente
O lamer en el suelo
La huella de tu recuerdo.

Debo odiar tanto para amar como lo hago
De esta manera que no tiene nombre
Que no sea el tuyo, sin querer, otra vez
Como si no supiese que la belleza es.

Me canso de negar – melo
Insisto, pero es inútil.
A pesar de todo – corazón y pulmón –
Todavía sé engañarme.

Ahora se filtran los olores
Entrepiernas y axilas
Femeninas y masculinas
Escurriéndose entre los sonidos.

Intento reconocerte entre la multitud
De ahí arriba, fugaz y estrepitosa,
Pero es en vano, no vas en ningún vagón
Esta noche decidiste dolerme en la ausencia.

Juro no perder la mirada, ser.
Juro escabullirme, por siempre.
Juro soportar el tren, los rieles.
Y así atarte, a tu libertad.

Alma vieja, compadre, alma vieja
Como un violín sin puente
Con telarañas y el carbono 14
La red, de un gato que se hizo tripa sonora.

No se puede luchar contra el destino
Hasta que nos llamamos así:
Destino, finalidad, blanco, meta.
De forma vacía, pero plena.

Unos tras otros
Tubular realidad tabaquera
Qué contarte hermano,
Si tengo fierros en los ojos.

Ya se ha ido, terminó el desfile
De vagones rancios y cables ajustados.
Duró un instante (ahora que ha terminado)
Que en su medida fue eterno.

Dolió, y lo que queda es la herida
Sin sonidos y sin olores
La presencia más firme
La que no se siente.

Smarc
26.07.00
23:49


Lapsus

Toda obra de varón debiera iniciarse con un suspiro, en el cual pudieran estar incluidos todos los nombres de mujer. Es la verdad, para empezar. Y no es la mía, en forma única. Perdón, no suelo pedir perdón, de hecho no suelen perdonarme, pero eso es otro tema... Las palabras son “cosas entre las cosas”, pero combinadas, juntas, hacen un algo diferente, por ejemplo “a veces”. Entonces, es mejor, porque a veces suceden cosas. Mientras más pienso en lo que más duele, más convencido estoy de que a otro alguien le estará doliendo lo mismo que a mí, pero otra cosa. Entonces, como yo soy intelectual, me pongo en su lugar y comprendo, entiendo: empatía. Lo lindo es que ese otro alguien no hace lo mismo. De manera que de grande paso a ser imbécil. Ahora bien, lo mejor de todo es que si no lo hago, paso a ser la heladera cruel y egoísta. Entonces, qué decidir? Antes de tomar una decisión es preciso tener en cuenta que el “juicio” es ajeno, y que ese juicio ajeno me afecta. De manera que partiendo del final de que decida yo seguir comprendiendo – imbécil –, o decida no comprender más a nadie quien quiera sea – grande -, nada va a cambiar, la pregunta es qué me pregunto? Claro, porque ya no hay preguntas.

De manera que te digo lo siguiente: NO VALE LA PENA

Smarc
31.05.00
00:34


Saeta

Un esqueleto, parecía, sólo después pude darme cuenta de que era un cuerpo humano, una persona, destruida por los días. Trapos eran su ropa, encías abiertas y podridas su boca. Y la podredumbre de sus labios besaron mi espalda.

Quién no siente miedo, Aníbal? El dolor no te hace más fuerte, sino el vencerlo. El-Arish, la riqueza y la pobreza de sus calles, el mar. La canción de Mignon de Tchaikovsky, ojalá supieras lo que es escucharla desde aquí, con el mar. Por qué, en verdad, por qué no la escuchas? Cuál es tu respuesta? Yo te contaré cómo fue que Claudio llegó a Bretaña.

El mundo se pudre, bajo mis pies, y ya no me importa.

Para llegar a la certeza del poder de posesión, se debe primero, lograr la seguridad de que no se podrá ser poseído. Haciéndome yo incontenible, a quién no podré contener? Incluyéndolo todo, quién podría excluirme?

El límite entre la vanidad y el orgullo. Y un puente de labios uniendo el límite. La condición de tener es ser perfecto. Mientras tanto el mundo se pudre, bajo mis pies.

De noche no es posible trabajar, puesto que durante el día se mira lo que una noche se pudo ver.

Una perra flaca amamantando a sus cachorros. Tengo yo que verlo? Todo es así?

El gusano habla y dice que es gusano. Pero, qué animal es el que escribe que el gusano dijo que es un gusano?

El mundo se pudre, y a mí no me importa.

Y aún así, espero.

Smarc
19.04.00
00:15hs.

Entre plazas y palomas

No quiero afirmarlo, por eso digo que no sé si sabés lo que es estar así, acurrucado en la cama, conteniendo lágrimas, con la tormenta afuera, y sin rutas de escape.

Yo sé, que estás fuera, cálida y presente. Y sé, que el precio no se elige, sino que se paga o no. Yo no escribo por placer, no lo hago por necesidad, lo hago porque me duele, y porque nada más puedo hacer.

A diferencia de aquél, a mí no me dieron a elegir. A diferencia de aquél, yo soy un punto, no una carretera, a pesar de que por ella se pudiera dar el tránsito que nos una, pero, entonces, será hablar de la carretera.

Como ves, no tengo precio, y respecto de vos, sos inadquirible. No soy mejor, por ser diferente, soy diferente por ser el peor. Así te ofrezco mi posibilidad de redención. El juicio de tu boca, perdonando la distancia de la mía.

No soy de los que perdonan, rencor es mi segundo nombre. Si de mí dependiera, me vengaría. Sólo algo me distrae de tan noble empresa, tu boca, antes que sea tarde. Y como siempre es tarde, me quedo solo, repitiendo: no fue porque quise.

A pesar del gallo – de cuello pelado hasta la depresión – no habrá piedad en las plazas. Siempre estarán los jubilados, siempre estarán las palomas de gris vestimenta. Y entre la senilidad de aquellos y la voracidad de estas, no tendré más que vanidad.

No importa, lo prometo. No importa.

Smarc
27.07.00
00:11

Un espejo

Queremos perdurar, desde el preciso momento
En el que comprendemos, sin saberlo aún
Que todo lo que tiene principio, tiene final.

Somos rebeldes, por naturaleza y por ley,
Por eso inventamos las reglas civiles
Para que no todos puedan ser lo que son.

Tan vil es nuestra especie que no se soporta,
Se odia a sí misma, volcando su imaginación
Más para destruirse que para vencer al tiempo.

Es como un vómito en un salón de mármol,
Basta medio litro para que el ambiente hieda,
Lo mismo el hombre, la mujer, y sus hijos.

Para qué salvar a nadie, si la eternidad es cierta?
Sólo queda la magia, terrena, vulgar, y mentida
Y comer una fruta hermosa, y convertirla en mierda.

Equivocados todos, desde Plotino hasta Dión,
Ni hay belleza en uno mismo, y en absoluto
Nada es complicado hasta la voluntad.

Lo nuevo no es novedad, es sabido
Y lo antiguo, pese a todo, también se sabe,
Qué entonces de lo desconocido?

El demonio meridiano es un vacío perspicaz,
Que disfrazado de pecado te ofrece hastío,
Y algo más, el aburrimiento desde las manos.

Preguntas y no hay respuestas,
Callas y no hay respuestas,
Respondes y de algún modo te asesinan.

El arte de moverse en la quietud,
Despertar al idiota y adormecer al genio,
Juego brutal, del que nadie toma nota.

Mejor es no tener ejemplos, ni citas,
Así es maravilloso contradecirse,
Y de ese modo abarcarlo todo.

La gacela mueve el rabo, olfateando el aire
Mientras el leopardo la observa, quieto,
Y ninguno de los dos sabe lo que hace.

Esto no es bueno, y no es malo,
Es simplemente un espejo
Que no refleja nada.

Y no soy yo quien lo mira.

Smarc
23.08.00
23:21

Abdemío

Este momento sacro, de silencio victorioso
Es el motivo de mi guerra, la de mi entrega
Luego de semanas en los bosques germanos
Lejos ya de los atardeceres frente al Danubio.

Una idea persistente se impregna en el aire
Cuando yazco frente a mí, ante el campamento
Aquella que me susurra una trinidad débil
Pero que me conduce liviana a este vacío.

No hay fuerzas en la derrota por el cansancio
Solo cierta sumisión ante la nada del imposible
Y acaso, un estallido sofocado del alma
Un estertor no confesado y jamás sentido

Que nace de la muerte de quién no ha de llorarse
Por haber tenido y haber llevado algo diferente
Una vida propia, una historia ajena, un baúl
En donde los años se guardaron como reliquias.

Me sé el dueño de un ideal indolente, sin piedad
Para sin reconocerme pecado alguno, nunca,
Sepa sin fin hallar la total carencia de consuelo
Ante la gigantesca tragedia de no encontrar, aún.

No es más que un instante sagrado
No hay más que verlo llegar y partir
Para empezar de nuevo la historia
Que será volver a un nuevo sitio.

Tocar, si yo pudiese, ahora
Si no supiese, que puedo
Si no pudiera, saber
Si no quisiera, lo que sé.

Smarc
06.09.00
00:09

No es más que dinero

No es hacer el amor, es tener sexo
Dijo la mujer, por vez número mil
Con tus labios no podrás tocar mi piel
Agregó mientras de la ropa de despojaba.

Y el pobre hombre, tristísimo tuerto
Hacía más preguntas, casi logrando
Convencer, y convencerse de que él
A su edad, no sabía ya las respuestas.

Por cosas así he puesto un cartel
Escrito con mi puño y letra
Que colgado en la puerta de mi casa
Dice: no es más que dinero, sal.

El sol me saluda impetuoso y exacto
Igual la sólida vereda, sucia y gastada
Buenos días, digo en mis adentros
Y una sonrisa me asoma en los labios.

Me miento concienzudamente de alma
Hasta sentir por todas esas ratas mañosas
Un afecto fraternal, lleno de calidez pía
Olvidando de propósito la bilis dentro mío.

Agradezco el rostro que me ha sido dado
Y con él, rozando la gallardía, respondo
A cada mirada que como mariposa ebria
Se posa libre y con fijeza sobre mis ojos.

Pasos breves y rápidos, vista al frente
Entre el aliento emanado por el ganado
Y algún que otro cuerpo femenino
Lleno de humedad contenida, y falsa.

Así, un poco despacio, el tiempo diario
Evitando las ofensas, no se trata de mí
Soy un alguien más entre millones más
Y en mi nulidad hallo el reposo de no ser.

Pero, por esa ley que se aplica a todos
Aquellos que nacieron bajo mi estrella
Nada que sea sencillo puede durar en exceso
Y entonces, acabado el día, retorno, siempre.

Cruzo de nuevo la puerta, con el cartel detrás.

Smarc
20.09.00
23:29

Rápido

Rápido!, no queda mucho tiempo, sólo minutos
y aquí, debes ser capaz, en instantes efímeros
de comprenderlo todo, desde lejos e intensamente
ya vienen, lo oyes? van a llevarte, ahora.

Está el cuerpo, la mente, las dispersiones
no hay tiempo para sentir de verdad, no?
Es la presión, esa historia desordenada
te mantendrás en la cima de las emociones?

Si fueses capaz, quizás logres escalar la montaña
y desde ahí poder divisar lo que fue, y lo que es
con esa sensación del mundo a los pies, y,
sin embargo, no crearte demasiadas expectativas.

Quizá no lo tengas, sería lo más natural, dada tu edad
pero quizá, puedas entender que tienes exactamente
lo que no tienes, y no es eso lo que importa, pues
lo verdadero, lo real, es este momento, ningún otro.

Y ya se fue.
Llegaron.
Sin ti.

Smarc
22.09.00
20:20


El lugar

Obligarme a desistir, y perder mi atención, y perderme
O soñar durante doce años acerca de mi juventud
Y no llegar jamás a tiempo, aunque el alma la empeñe
En detener al sol, al universo, a un par de espigas.

La mejor opción, casi llego a concebirla
Es más que renunciar, y más que actuar
Yendo más allá de los tiempos, lo que no tuve
Y lo que dejé ir, para ahora, comenzar a saberte.

Un poco más, lo tengo memorizado, sólo un poco más
Y así posarme en el umbral, en el punto de descanso
En donde nace el orgullo de haber logrado
Transitar la humillación sin desviar la mirada.

Y así desembarcar en el puerto desierto
En donde no hay más que un par de letras
Y una te abre la posibilidad, y otra, silente,
Sugiere quedarse ahí... ahí... ahí... aquí.

Smarc
28.09
00:06


El juicio

Cantaban con las gargantas horadadas de sed de gloria
Y en el aliento se fijaba la crudeza de las cebollas
Mas en los ojos, duros y tiernos, en verdad te digo
No había más que vida, roja de pura naturaleza.

Ni siquiera lo siento, buena moza de finos labios
El mestizaje es bueno, para quien lo considera bueno
Yo tan solo soy un descendiente fiel, y esto no es pecar
Ni despreciar, es reconocer el celoso beso de mis padres.

Desde el tiempo en el que los cadáveres eran de orgullo
Había comenzado ya a escribirse, griegamente, esta hoja
De filo de suspenso, de solidez masculina, pura tentación
Para que cada palmera recuerde la cercanía de los tigres.

Y en esta realidad tórrida de escandalosos afectos
Sobresale la total indiferencia de mi barco
A través del cual viajo, sin ninguna estima ni atención
Uniendo en arduo silencio la Historia y su fin.

Así es la pureza, reacia a toda razón, pues es de casta
Un origen que no está en la sangre, sino en las costumbres
Como el ropaje más verdadero, aquel que no es de hilo
Sino de horas vividas en el ritmo de los santos ritos.

Disculpa entonces, si tu urbana vida se turba por mi juicio
Vengo de lejos, y aunque no llegué para quedarme
No es de mí, ni de mis ancestros, pasar por alto nada
Que siquiera roce el intento de cambiar nuestro rumbo.

Condenados quedan, los de tu mesa pública
A decir las cosas con toda ligereza, y así caer de bruces
Insospechadamente, al vacío terreno y espinoso
De la sangre derramada, para continuamente ser olvidada.

Smarc
29.09.00
19:05

Mi final?

Lo vi, esta tarde, el presentimiento
hacía calor, y todo iba bien
y llevaba un dolor encima, grande
y me negaba a sentirlo de pleno.

Y en la calle había el transito
y yo miraba sólo a un lado
con las cosas que uno lleva
en el alma, cuando sale a la calle.

Y sabía que no podía pedir ayuda
y sabía que no había certezas
y sabía, que alguien me llamaba
y que a alguien había lastimado.

Y no tenía a quién decírselo
Y una cuerda de acero sonaba
cortando el aire, llamando a mi mente
haciendo que mi corazón acepte

Lo que el resto de mí no quería
y que ahora podía verlo, cerca
y claramente, como nunca antes
a pesar de haberlo pensando tanto.

Hoy lo vi, esta tarde, en las calles
miraba a un lado, solo
y de contramano, ebriedad
no pude hacer nada, sólo mirar

el instante previo, mis labios entreabiertos
tras el cristal, un rostro enloquecido
y el calor del metal rugiendo más cerca
más, más...

Smarc
29.09.00
22:02

Negar, y olvidar las reglas

Guerra, santidad, inmolación de mi nombre
Las tiendas cerradas, el polvo del desierto
Y todos los pescados pudriéndose al sol
Con los ojos abiertos, mirando el abismo.

Atravesado por una lanza romana, mías
Dolor y desmayo, y luego la sed, seguir
Y aquietar el espacio, tomarlo de la mano
Y hacerlo sentar, mirarlo, dialogarlo.

Había visto el fruto maduro, carnoso
Promesa de sabor sin igual, y entonces
Cerré mis ojos, puñal en mano, y di
El salto preciso, el golpe, al centro mismo

Clavé violento mi hoja de dos filos
Un dolor me comió las entrañas
Abrí los ojos, desperté, sin sombras
El acero en mi corazón, de mi propia mano.

Recordar apresuradamente, con tiempo
La leyenda primera de mi pubertad
Cuando los ancianos me permitieron al fin
Acercarme al fuego, al calor de las historias.

Y comenzar así el trágico destino de conocer
Los caminos y los hombres, los vacíos
Como el de Gad, el más terrible, muerto
Por él mismo, obligado por los dioses

A luchar contra sí mismo, sin saberlo
Como cierta parte de mí, obligada a buscar
Sin descanso, mi propia altura y destrucción
Para que no haya nada más terrible, mas que yo.

Para hacerme hombre, en aquel entonces
Tuve que alejarme de las mujeres, siempre solas
Y en ese destierro se forjaba la única condición
Saber guardar un secreto, sin respeto a la muerte.

Qué otra cosa hay en el mundo que sea cierta
Como el beso esperado y alcanzado por años
Por encima de la más grande batalla y victoria
Debajo del cielo, un grano de arena, en el mundo.

Heridas, toda una ciudad de cien heridas
Cantos y lamentaciones, todas falsas
Me lastimo y me abandono a la cura
Soy mi verdugo, y soy mi galeno.

Prefiero desde todo este entonces
Las frutas secas, la aridez en la boca
Sumergirme profundo en todas las rocas
Y llegar a ti necesitado de beberte toda.

No es más que unir los tiempos
Sin condiciones, de principio a fin
Con sólo una idea grabada en la frente
Apoyado en la fuerza plena, único motor.

Smarc
01.10.00
14:24

Metal nocturno

Depresión de infancia
Juventud de certeza
Vejez, eterna madurez.

Buen día, soy yo.

Smarc
07.10.00

Los ejemplos

El ejemplo está en las calles iluminadas de Gales
Pedazos de cristal y acero que hacen un edificio
Y en los ríos contaminados de Sudamérica
Al borde de los cuales se tejieron poemas de verdad.

El ejemplo pudiera estar en las nubes descritas por un niño
En el vino consagrado que un sacerdote bebe muy dolido
Y, por qué no, en la mudez del que no sabe expresarse
Como en el torrente de vocablos de quién no tiene qué decir.

Hay ejemplos, conviene decirlo, que habitan en el nudo de lo inerte
En una piedra que descansa sobre papeles en un escritorio
En pequeñas piezas de metal que sujetan otros tantos papeles
Y en cajas portátiles que transportan esos papeles y esa piedra.

Ejemplos más precisos, pero más contradictorios e inciertos
Toman posesión de un arco iris, un suspiro, un cerrar de ojos
Y por supuesto, un dormirse desde lejos, y un callar abrupto
Sin dejar de lado el saludo mañanero y la fuga sabatina.

Ejemplos los tenemos todos los días, en todas las épocas
Los tenemos en el tiempo, los tenemos en el espacio
Los hay en un sentido, y los hay en el sentido opuesto
Del derecho y del revés, lo cierto es que nos sobran ejemplos.

Y aunque sea increíble, también tenemos a quienes los siguen
A veces laten a nuestro lado, a veces todavía viven en un libro
Y tenemos a quienes los niegan, y a quienes los ignoran
Tenemos, siempre tenemos a los ejemplos y a su estigma.

Lo que nos falta, ahora que no lo pienso
Es ese número racional de personas
Que sigan el ejemplo más sencillo
El de seguir a quien sigue el ejemplo.

Smarc
25.04.01
23:45


Protesto sin pagaré

Soñaba, con toda mi piel soñaba
Con mis órganos saturados
Con mi mente y mi espíritu y mi alma
Con todo lo que soy soñaba

Con una verdad única, terrible y pura
Que me partiese y me hiciese partir
De aquí a mí mismo, al centro de otro
Fin del tiempo, de la forma, de la fuerza.

Quería, con toda mi juventud quería
Con las manos ansiosas y los ojos fijos
Con el andar apurado y la frente levantada
Con la sonrisa de loco cometa quería

Una alegría imprudente, voraz
Capaz de destruir las lozas ajenas y propias
Resistente a todo mar y a todo desierto
Campo ideal, de ideales, sobre el cual sembrar amapolas.

Pretendía, orgulloso de mí pretendía
Cambiar lo más estable, mover lo que no está fijo
Anular diferencias, diferenciar lo idéntico
Convertir las cosas, y verter el universo en ellas.

Tocar, con un solo dedo mi mano tocar el imposible
Con una sola mirada abarcar el infinito
Con solo este cuerpo sentir toda la eternidad
Y asirme a un alguien durante un viaje transmigracional.

Imaginé, cuando entonces, ya presintiendo otros entes
Una ciencia semejante a mí, de carne, libros y pasiones
Prudente, eficiente, toda ella construida de certezas
Y por la cual, la comunión dependiese de teclear botones.

Y lo que veo es tu risa al recibir un ramo de flores
Y al fijarme en la esponja tirada en el suelo me duele todo
Y se desencajan mis piezas cuando te cuidás de la lluvia
Con un paraguas prestado, agachando el cuello en las esquinas.

No hay ternura en la soledad, no se está solo en la ternura
Contigo los conocidos boletos a un lugar conocido de nadie
Parte del mundo, un mundo en partes, y el todo se escapa
Y la unión queda fija en los versos, los que no compartiremos.

Mientras tanto los proyectos más altos, ir al cine, tomar un café
Comprar el último best seller, alquilar la última película
Salir a la noche de los amigos más fingidos de la historia
Y ponerle el rotulo de una felicidad que no creerá nadie.

Y de lo gris hacer las visitas al hospital una tarde de sábado
Derramar un par de monedas en la esquina más transcurrida
Lamentarse de los desempleados y quejarse de los horarios
En una palabra, lamerle el culo al mundo y sentirse bien por ello.

Y después de estas, y otras faenas un poco más complicadas
Como levantarse a hora y cepillarse los dientes veinte veces
Putear en público por la suba del gas y de la nafta 97 octanos
Y el barquito de hierro que derramó petróleo vaya saber en qué mar.

Convengamos, en la noche no hay comunicación, y esa es tu atalaya
Abrigo de la incomprensión, y también de la ingratitud
Para que nadie venga a vos a ofrecerte el perfil del que sufre
Y ni siquiera así basta, ni aunque rías, ni aunque llores, ni aunque calles.

No sé, supongo que me niego a negarme, lo niego
Qué se yo, cómo podría saberlo nunca?
Soñar, querer, pretender, imaginar
Alguien tendrá que aceptar, que admitir, que valorar
Que en el fondo, y en un principio, nos parecemos mucho.

Finalmente, puede que yo nade en mi necedad
Que el error sea parte constitucional de mi historia
Sin embargo, por si te sirva de espina, vos que sos tan rosa amorosa
A tu certeza de mi locura, le ofrezco mi incertidumbre de si valés la pena.

Smarc
17.04.01
00:08

El consejo

Imagina que caminas y nadie lo nota
Que ese que te observa habrá de morir
Que aquel que de ti habla habrá de flaquear
Que aquel que te habla jamás te conocerá.

Imagina que ese cuerpo que quieres lo tendrás
Que el beso a cuya caza te lanzas será tuyo
Que luego de tragar la pulpa estará un carozo
Presto a romperte la garganta de acuerdo al manual.

Imagina que tienes razón, pero no se te la concede
Porque el que la expone eres tú, estatua a la vanidad
Porque el dártela supone aceptar lo que no se quiere ser
Porque hay a quienes le importa lo que a ti jamás.

Imagina que a quien tanto crees querer
Huye o se acerca de acuerdo a tu fama comentada
Que en el mejor de los casos siempre serás caricatura
Una imagen dicha, sin posibilidad de confirmación.

Imagina entender que nadie entienda lo que entiendes
Que todo lo que llevas no lo puedas compartir
Que todo lo que compartes no se quiera entender
Y que todo lo que se entienda no lo puedas aceptar.

Imagina también, que de 100, 2 decidan por 98
Y que en ese 2 no esté el nombre del que te decida
Que entonces sepas que ya no estás en el 100
Que no eres número ni letra, que no eres del lugar.

Imagina el infierno, el cielo, y una vida en la tierra
Una biblioteca y el mar, una adicción y su cura
Ponerle nombre a todo lo que ves, y que luego lo repitan
O repetir el nombre de las cosas nombradas por otro.

Imagina ser lo que quieren, lo que quieres, y no ser
Transitar y mutar, o permanecer en una tenue eternidad
Imagina, muchacho, lo que harán contigo mañana
Lo que habrás de hacerles, todo lo que se harán.

Imagina tener que llevarte cosas a la boca para vivir
Que para seguir haciéndolo las tengas que devolver
Que tu risa dependa de lo que otros hagan a ciertas horas
Y que tu llanto nazca de quien ignora más cosas que tú.

Imagina depender, depender toda tu vida siempre de algo
Que no serás libre nunca, en ese nunca que te enseñaron
Que vivirás en la prisión siempre, ese siempre aprendido
Que hagas lo que hagas puede que mueras en el 100.

Imagina ser especial para un grupo de idiotas
O un idiota para un grupo de especiales
O el idiota entre idiotas, o el especial entre especiales
Imagina el supremo aburrimiento de ser.

Imagina que hay libros que te ayudan a ser
Que hay maestros que te guían a no ser
Que todo el tiempo hay millones de palabras flotando
Que algunas te definen, que no hay más allá de ellas.

Imagina la enfermedad, cualquiera sea
La muerte, de quien sea
La vida, de cualquiera
Imagina.

Imagina no explicar, no tener que hacerlo
Imagina sentir y ser sentido sin imaginarlo
Imagina vivir plenamente sin que nadie imagine
Imagina respirar un año entero sin imaginar nada.

Imagina que no se promueva la imaginación
Que la destierren de por vida y hasta la muerte
Que desde mañana ya nadie imagine nunca nada
Y que al final sea cierto que todo esto sólo lo imaginaste.

Imagino que te imaginas todas estas cosas
Que incluso puede que las sientas reales
Te imagino imaginando mi imaginación
Te imagino imaginándome desde tiempo atrás
Y me pregunto si quién nos habrá imaginado.

No imagines nada, para eso estamos nosotros
Los que habitamos en las otras bocas que nos nombran
Los que podemos imaginarnos cómo sería tu vida sin nosotros
Justo los que no podemos imaginarnos una vida sin ti.

Smarc
02.04.01
23:25

Ser, o dejar de serlo todo

Persistencia de las noches, brutalidad oculta
Sierpes que navegan rasgando la bruma
Las fauces abiertas, los ojos transparencia
Y un breve temor de sonidos sofocados.

Fría la piel, la sangre todavía tibia
Un hedor oculto, aún inexistente
Veinte asaltos al vacío temporal
La borrosa historia de un crimen lejano.

Giras en tu habitación, el cuello endurecido
Espinoso respirar, pensamientos de lanza
Con las horas como piedras sepultándote
En el desierto que dijiste fue tu hogar.

No hay trovadores que adormezcan a nadie
Ahogados en su vómito flotan los héroes
Y los poetas, todos, crucificados cabeza abajo
Y decapitados, y mutilados, por fin silenciados.

Vienen, son ellos los que vienen, los innombrables
En plena sospecha de que siempre han estado
Incertidumbre del movimiento, el verdadero sentido
Ir o venir, llegar o partir, ser o dejar de serlo todo.

Invitación al abismo, mi piel negra, lo hondo de la carne
Éxtasis puro, crueldad de las manos asustadas del ángel
Si te entregas lo pierdes, sin ceder no lo tendrás
Llegar al límite y soportarlo, la sonrisa y la cruz.

Descansa, acepta que todo es vanidad, que todo pasó
O pelea, que la palabra justa es la que señala lo injusto
Eres, lastimosamente, aunque seas ya lo que no quieres
Y estas, aunque no lo quieras y no puedas dejar de ser.

Yo sé que hay sólo dos verdades y un secreto innoble
La primera, que la verdad no existe ni existirá
La segunda, que si lo dicho es cierto esta certeza es el dos
Y como no hay dos sin tres, el secreto está en saberlo.

Nada es, todo continua ¿a dónde has ido Novedad?
Nada somos, salvo este seguir de algún modo
Nada más que realidades que buscan su palabra
Y palabras que anhelan realizar su existencia imaginada
Nada más que un todo todavía por hacer.

Púdrete, te hará bien.

Smarc
20.03.01
00:05


Pagaré sin protesto

Entre millones de dólares, lo mismo que millones de palabras
Meda igual cualquier manera en la que el sistema es un sistema
Prestarme a ver lo que tienen, o lo que dicen, y lo que lloran
Me agobia, pues en todo lo que veo no hay más que absurdo

Por esto, imagino que no es real, lo cotidiano casi me insulta
Y, en cambio, cuando nadie está y no estoy presionado a ver
Todo es tan cierto, palpables las ausencias, lamibles los sonidos
La regla es una, no hay nadie ni nada, y así sí habita la verdad.

Puede que el mundo no sea una metáfora, sino al revés
Que en realidad no seamos los hijos no deseados de Dios
Que la vida honorable es un fin en sí misma sin premios celestiales
Y que todo el sufrimiento sólo es fruto de un deseo reprimible.

Esclavo de lo que dices: viva la libertad de los mudos!
Libre es el que pudiendo cambiar se fija más en ser feliz
Punto sumergible, testarudo debate respecto de lo inútil
Esclavo no es el que lleva cadenas, sino el que vive como si las tuviera.

Puede que este sea el modo en el que fue un principio
Donde las expectativas volaron en su espiral primitiva
Alejándome en una mutación nacida en mis quietos ojos
Desde donde miraba como quedabas fija, aferrada a lo que fui.

Todavía estabas sobre mí, todavía sentías mis latidos
Cuando ya había partido, sin nada a cuestas, sin nadie
Entendiendo por fin tu completo desapego a lo desconocido
Incluso el miedo que te crispaba los dedos tras una imagen.

Y, sin embargo, no seré yo quien sufra mi caída
Tampoco fui yo quien sonrió en mi cúspide
Fue alguien, un alguien que quiso y quería ser yo
Parecido a mí, semejante a mí, el rey oscuro de extraña precisión.

Has visto, alguna vez, la epifanía más cierta
Y la gota oval en su desplazamiento a la nada
Las cruces nocturnas de panteones vacíos, vendidos
Y la certeza, por una vez la certeza, de un amor que aguarda?

Sospecho, que pudiera ser, que al final esté bien
No es mentira mi cansancio, no es cierto mi furor
Solo es simple el hecho hilvanado de un momento previo
En el cual el tiempo parece poder detenerse a voluntad.

Tengo tiempo, todavía.

Smarc.
08.03.01
21:42


Última edición por Silvio M. Rodríguez C. el Vie Mar 23, 2012 6:06 pm, editado 1 vez
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MensajeTema: Segunda parte   Vie Mar 23, 2012 5:58 pm

El más fuerte

Bestia de aristas incoloras
Animal que yace, dios que reposa
Cómo es la vida en la memoria?

No sentías el palpitar bajo la campera
Las manos duras buscando un cigarrillo
Y sobre la fe perdida, la esperanza de la noche?

Estructura social, alucinaciones sonoras
Un tormento inventado, pero real
El nombre de los caídos, la música que no se compra.

Cuando lo querías todo, y todo era imposible
Hasta que lo conseguías sonriendo desde el pecho
Y al mirar a un costado suspirabas, pues no bastaba.

No hay comprensión, y los ancianos duelen
Cuando el día no es más que gente hablando de gente
Y la noche sólo es postergación, tregua sobornada.

No importa, soy yo quien lo dice
El gran edificio lleno de hormigas blanqueadas
Antesala del otro, el que se extiende bajo tierra.

Aléjate mientras seas joven, y no vuelvas.

Smarc
28.02.01
22:08

La diferencia

Súcubos, vengan en fila, ordenadamente
Aquí
Mi pensamiento
Cruel.

No creo en los ateos, ni creo en dios
Soy gentil, valoro tu pasmo púber
Por eso salivo minúsculas a tiempo
Y callo el grito enorme de tu dolor vulgar.

Me burlo en medio de toda mi fortaleza
De toda risa y todo posible río lloroso
Porque ya sé que también tú sabes
Que el origen del placer está en el dolor.

Súcubos, vengan en tropel, desordenadamente
Aquí
Mi cuerpo
Fiel.

La deuda es larga, para la mejor empresa
Y se paga todo por adelantado, sin protestas
Y no se piensa en el tiempo si se lo vive
Hasta que se vuelve escaso y aparece la risa.

Falta poco, fatalmente poco, niña mía
Para que pagues con todo tu cuerpo
Este podrido infierno de cada minuto
Que te atreviste a permitir que viva sin ti.

Súcubos, figuras bellas de segura perdición
Aquí el hijo de Argos, testaruda duplicidad
A ver si muestran la atractiva grieta húmeda
En donde pretenden oculte mi dulce vanidad.

Yo invoco
Yo evoco
Yo provoco

No somos iguales, eso es todo.

Smarc
21.02.01
23:18

El que da

El libro decía “mejor ser traicionado que traicionar”
Y alguien me dijo que antes de vengarme cave dos tumbas
Así, siendo yo el que sin entusiasmo descubre lo que más ocultan
Me convierto en lo que duele, tan sólo por saber que los sé.

Lo piden todo, y se les da, al menos hay alguien que lo da
Pero ahí nace el temor, la profunda y abisal incertidumbre
Porque todo aquel que recibe más de lo que entrega
Sabe que no habrá de durar, por esto, culpable es el que da.

En la tenencia del que recibe habita la espera del que da.

Smarc
21.02.01
22:58 Hs.

La roca

Recuerdo lo que seré, por fin inalcanzable
Cuando el humo sin llegar a los pulmones vuela de mi nariz
Para instalarse en un mundo perfectible hasta la incapacidad del vómito
Y rodeado de aire se convierte en una estatua imposible y real.

Pero antes de cederle paso a la memoria
Debo despojarme de ciertas riquezas que no podré llevar
Las horas de incomprensión, que fueron años
Y los días de depresión, que fueron siglos.

Después, con las heridas perfectamente descriptas
Con los diagnósticos doblados y guardados en los bolsillos
Emprenderé el mutismo de roca que a los peces tanto atrae
Y por un instante viviré ser el vinilo para el llanto de las ballenas.

Smarc
14.02.01
20:53hs

10 de Febrero

Seis tigres blancos duermen heridos en veredas sin nombre
Expresándose a través de tenaces golpeteos de martillo en la mente
Cuando el corazón sigue loco, enrevesado, y aunque le pesa sonríe
Por el calor inmundo, los obsequios vacíos, y la traición más precisa.

Debajo del agua la imagen se distorsiona, pero las cosas no cambian
Hay un desierto que se instala en la garganta y Azazel habita en él
Un gran globo de gas se infla en los pulmones, filtrándose por los labios
Y en la tórrida siesta se callan los gritos que un año murieron en los cafés.

Se han ido de nuevo el respirar tranquilo, el orden de las cosas, la ilusión
Y de pie, rasguñando el aire ciegamente, mis palmeras de siempre, las de sangre
También contemplan sus voces, sus vidas grabadas en las paredes, las de cal
Mientras la nubes pasan, como hace cinco mil años sobre el cuerpo de quien quiere.

Aquí el monitor que me dice nunca

Nunca es mi pretérito
Vacío es mi presente
Nada es mi futuro

“Nada es más importante que Dios”

Hay que duplicar las vidas y la propia hacerla doble, dos veces por noche
Arrimar leña al fuego, instalarse lejos, callar un silencio y morir.

Smarc
10.02.00
15:56

Yo, el entendedor

Soy las hojas caídas sobre las baldosas llenas de agua de lluvia
Soy las luces del semáforo que renunciaron a brillar y ya no están
Soy las alcantarillas que cobijan a monstruos y asesinos nobles
Soy las nubes de mentiras, las muñecas rotas y las canchas vacías.

Entiendo el dolor de parto de las mujeres que no tienen marido
Entiendo el dolor de los maridos que no entienden de morfina
Entiendo la invención de un cenicero de cristal, de manos de quien no fuma
Entiendo al encuadernador que no sabe leer, y al escritor que no sabe encuadernar.

Entiendo la comisura de los labios de la primera novia cuando duerme
Entiendo los zapatos, el perfume y el agua estancada detrás de los ojos
Entiendo los cumpleaños, los regalos que se compran y los que se ocultan
Entiendo los colores de la ropa interior, de las velas, de los ojos y del cielo.

Soy la tos de Chopin que sale de su boca en un estallido, solo para contemplarlo
Soy el río de otro siglo que transporta la peste que diezma a la Francia católica
Soy el combustible de la primera nave que levanta al hombre del suelo y lo rompe en dos
Soy la sábana blanca sobre la cual con un engaño se sella la victoria de dos contra uno.

Entiendo aquellas cosas que empiezan y no terminan sino con la muerte del que las sabe
Entiendo la goma fijada a la suela de los zapatos de las manos de quien golpea a sus hijos
Entiendo la ilusión y su propio reloj de vida cuando se poza en un corazón anciano
Entiendo los ojos que rasgan las tinieblas brillando de temor por encontrar lo oculto.

Soy la copa en la que por un instante fijan sus labios dos contendientes amorosos
Soy la hoja llena de filo que cuando corta un vello a veces, también corta la piel
Soy la carne hecha palabra que callará el último grito cuando se apague la antorcha
Soy el gas que habita en el centro de todas las cosas que habrán de mutar y morir

Entiendo el sonido de los ventiladores que soplan aire caliente antes del aplazo
Entiendo los cordones rotos del empleado público y los del privado, de mente
Entiendo el aroma que se abre paso desde la tierra antes y después de la tormenta
Entiendo la sustancia, los atributos, el deseo, la forma y la fuerza de aquel que sueña

Soy el tinte para el clavel todavía incoloro que se oculta bajo las bragas de una virgen
Soy el ladrillo inserto en la muralla infame donde en llanto posará su frente el arrepentido
Soy el polvo que viene del desierto para anunciarle a la ciudad que todavía falta mucho
Soy el grano de sal que un mar casto deja en la orilla para no dejar de ser lo que ya no es

Entiendo, ahora entiendo, que soy lo que entiendo y entiendo lo que soy
Ahora estoy libre, ahora soy libertad, y ahora quedas definitivamente prisionera
Porque nada de lo que seas o vayas a ser será diferente de lo ya he sido yo
Porque incluso cuando lo entiendas todo, yo, el entendedor, también habré de entenderlo.

Smarc
04.02.01
19:20


La tarde

Afuera estaba nublado y, por momentos lloviznaba
Adentro, nada más que los pinceles solos y resecos
Y parecía lo contrario, que lo seco estaba del otro lado
que las nubes lloraban a migajas dentro del recinto.

Agua sucia delineando el contorno de las teclas
Recuerdo de una colilla traidora y perdida
Caída libre entre los actos y el olvido de las noches
La plata de los utensilios, la sibilia anunciando mi nacimiento.

Errar y errar, estar a mitad de camino y terminarlo, y empezar de nuevo
Con el pantalón echado a perder por las salpicaduras de la calle
Con la frustrante sensación de haber perdido incluso el odio
Y una nueva sed, completamente débil como una estrella muerta.

Tengo una bandera clavada en el centro del pezón que conduce al infierno
Un mapa exacto en donde el cielo está debajo, aquí, en el vacío
Las uñas partidas por aquellas promesas que no se cumplieron
Y los nocturnos de Chopin atravesados entre mis cejas pobladas de muertos.

Ya no tiene sabia el árbol a cuyo pie descansan los leones
Todo es humedad en la madriguera plena de oscuridad
Que alberga en su silencio móvil a ratas y a cucarachas blancas
Que esperan desde hace cinco mil años por ver la luz de la noche.

En la tarde se vive la intuición no del fracaso, ni de la piel hostil
Sino la de aquella que dibuja una trama de fuego y piedad
Como antesala del chubasco que habrá de embarrarlo todo
Un instante después de no haber olvidado nada.

El tiempo se acaba, quedará lo que no existe
No más creación, quizá el vago intento de generar
Pero no más lo nuevo, ni lo único, ni lo irrepetible
Nada más, por favor, nada más, y que tampoco sea suficiente.

Smarc
03.02.01
18:00

Credo

Creo en los domingos
En los jubilados de renta fija
En las veredas rotas del verano
Y en los recolectores de basura.

Creo - por supuesto que creo -
En las leyes de todos los hombres
En la bondad de todas las mujeres
Y en que los buenos siempre ganan a los malos.

Creo en la ciencia y creo en la fe
En los preceptos de la capa de ozono
En las heces de las palomas sobre los bancos del templo
En el tubo de ensayo y en el capelo cardenalicio.

Creo en el vómito de los borrachos
En la menstruación de las vírgenes
En las lágrimas del que creyó amar
Que madre hay una sola, y padre también.

Creo en el aceite recalentado
Y en las monedas que ocultan los miserables
Creo en la ropa sucia llena de humedad
Y en los libros comprados que jamás se leerán.

Creo en el lúgubre bracero del pobre
En el control de la natalidad
En la introspección y la filantropía
En los caños de escape y en el petróleo.

Creo en la familia – sobre en todo la tuya –
En la sociedad que paga sus impuestos
En el matrimonio aprobado por la iglesia
Y en la administración pública de los divorcios.

Creo en el concubinato y en la prostitución
En la sodomía y en el libertinaje
En el onanismo y en el celibato
Y en el hermafrodismo de las flores.

Creo en el sonido del catarro en la garganta
En el temblor de las manos de los que fuman
En la fiebre nocturna de aquel que imagina
Y en las palmeras que buscan agua en el cielo.

Creo en el final del camino
En el corazón durísimo de los frutos
En la fiera tristeza de los animales condenados
Y en el hombre imperfecto, hecho de barro.

Creo en el ingenio de los teléfonos celulares
En los hombres que se convierten en héroes
En las mujeres que son convertidas en diosas
Y en los niños que entrarán al reino de los cielos.

Creo en el itinerario de los trenes eléctricos
En la duración de las pilas alcalinas
En la secreta sinapsis de los búhos neuróticos
Y en los ordenadores destruidos por un mismo rayo.

Creo en las ondas que una piedra dibuja en el agua
En los hoyos trazados por el plomo en una carne
En la caída de la lluvia y en la subida del vapor
Y en la conversación adulta de dos violines sin estuche.

Creo en un todo como oposición a una nada
Creo en un principio, y también en el principio
Creo en los sonidos combinados y modulados
En lo áspero de las emociones y en el valor del esfuerzo.

Creo en los talonarios de cheques
En las pinturas hechas para el rostro
En el metal que el orfebre ciñe en las muñecas
Y en la nieve del algodonero convertido en bragas.

Creo en lo blando y en lo duro
En lo elástico y en lo rígido
En los tres tiempos y las tres dimensiones
Y en el punto exacto en el que la noche envenena al día.

Creo en la desesperación de los que descubren lo que son
En la egoísta torpeza de todos los que ríen
En la resentida habilidad de los que poseen algún secreto
Y en la recompensa incierta de los que escaparon a la red.

Creo en los medios de transporte
En las civilizaciones y en las religiones
En el respeto a los superiores
Y en los consejos de las verduleras ancianas.

Creo en todo lo que se puede y no se puede creer
Creo que lo entienden, lo acepten o no
Y por todo esto creo, de corazón creo,
Que no me importa qué crean los demás.

Smarc
28.01.01
14:29

La venganza

Ahí va el barquero, tan serio y sereno para muchos
Tan siniestramente risueño para otros pocos
Y, sin embargo, de lo que he escuchado decir de él
Jamás escuché palabras que pregunten “¿te gusta la barca?”

A ti te tocaron los días en donde se besan las botas militares
Fueron tus horas, y no las mías, las que transcurrieron siempre
Entre el furor de tareas que bien terminadas complacían al dueño
Y la pesadumbre de la sospecha de que jamás lograrías nada.

Para ti fueron predestinadas las noches de risa burda y vacía
Para mí, en cambio, aquellas en donde habita sólo el viento
Y mientras a ti te dolía la imposibilidad del goce de la conquista
A mí me tocaba beber el hartazgo de lo que jamás me faltaría.

Abajo es el fuego, arriba el aire, y aquí sólo tierra y agua, barro
Qué importan la forma o la intensidad de los sufrimientos estos
Mientras nada se compara a la forma e intensidad de la barca
Que los hace posible, bajo el mando de quien no opina de ella?

Oye, barquero! qué opinas de la barca que te dieron para gobernar?
De nuevo las coincidencias, es alguien que tiene tareas por hacer!
Obligados todos, todos, a cumplir los ritos, a seguir el ceremonial
Y yo libre, hermoso y soberano, brillando puro en medio de la nada.

Feliz de ti, o infeliz, sé que da igual, que podrás morir con la certeza
De que en tu epitafio, sin temor a indelicadezas, justo sería escribir
Sobre una piedra rota “Aquí yace uno que quiso, pero que no pudo”
Pues, qué mayor consuelo para alguien normal, que ser tratado como tal?

Y qué habría de importarte, desgastado alimento de los que no piensan
Si algunos que creen hacerlo, estiman que mi lápida de decoro no carecería
Sin en ella se graba “Aquí yace uno que el querer y poder no le bastó”?

Al menos, debes admitirlo, tienes el triunfo pasajero de tu escuela provincial
Por eso te guardas las sonrisas que jamás viste pero de las que has dependido
Esas en las que algunos partían con la convicción de que se cumplía el juego
En el cual, las botas terminaban, el goce llegaba, y todo era un punto, la promesa.

No diré a nadie que también te has quejado, y que al hacerlo has perdido el boleto
Que debajo de esas rugosas llagas infames que hacen tan propio tu corazón
Has ocultado todo el tiempo el malsano orgullo de haber padecido a voluntad
Para que puedas seguir rumbeando, saboreando tu venganza más extrema y cruel
Esa que te grabaron en la mente y en las manos, esa que llaman: el paraíso.

Pero, qué te importa, hermano en el infortunio, cada cual con su fe
Mas, en honor a que jamás ni en soledad ni en público de ti me he burlado
Concédeme un solo consuelo mientras todavía tengamos modo de ser
Pregúntale al barquero, tú que crees en él, tú que le temes o le desprecias
Por mí pregúntale, antes del final, si la barca acaso es de su agrado...

Pregúntale.

Smarc
24.01.01
23:22

El músico

Dejé atrás la calle latina y pecaminosa
Soportando en el trayecto de mis pasos negros
El egoísta aroma de los jazmines florecidos
Y la húmeda queja de la hierba clamando lluvia.

Ciego y ahogado en un furor contenido
Atropellé las estancias hasta llegar al sótano
Para arrojarme al suelo y así mudo contemplar
Una guitarra española y un piano alemán.

Quién combinará los sonidos del acero y la madera?
De qué vale un instrumento sin su interprete?
Puede que cada mujer sea un instrumento lejano
Esperando en silenciosa quietud, impaciente y tersa
La llegada de aquel que del cuerpo pura música le arranque.

Y así, qué serían los hombres sino tristes interpretes?
Músicos de paga variable, de reconocimiento incierto
Que dentro suyo también anhelan el pan y la risa
Un gesto cariñoso, un guiño fugaz, imposible para el acero.

No será cruel entonces, también, el destino de este músico
Que yendo más lejos de los que habrán de rodearle
Desprecie aplausos y monedas y solo sienta satisfacción
Al pulsar con destreza las teclas precisas que cosechan la pasión?

Mas la madera, aunque sea capaz de arder, no puede perdurar
Y el acero, aunque resistente, sólo con sacrificios se entibia
Pobre niño hombre, intentando lo que nadie ha logrado
La música, el instrumento y tu historia que no es más que anhelo.

...

De todos los que viví hubo un año, muy lejano ya
En el que existió la primera vez de la primera lección
Sonidos no faltaron, aunque sí las melodías, por entonces prohibidas
Y a la número diez sucedió lo fatal, el decirme que imposible era

Sonreí en mi frustración, pues al fin contemplé lo inmenso
Y así conocí los días, las horas en las que el mundo fallecía
En donde sólo quedaba ilesa y sin mancha la que habría de llegar
La destreza, esa hija cuyo parto pareciera no tener final jamás.

...

Hoy vago por la noche, después de haber resistido todo el día
Y al fin, cuando el hastío me golpea lo hombros y los ojos
Cuando ya mis sentidos han recorrido la esfera de lo intolerable
Corro al sótano, en donde en quietud esperan por mi fugaz ser
Una guitarra española, y un piano alemán.

Smarc
22.01.01
23:25

Parte de la verdad

En qué parte de la Biblia está escrito “gracias”?

Smarc
07.01.01
17:18

Al alba

Cuando creer deja de ser natural
Y la fe es una definición autoimpuesta
Se abre el telón al espectáculo bruno
De quien todo lo soporta en inhóspita calma.

Smarc
Villarrica

Cosas...

Qué pasa? A qué le temes? Ya me has visto
Lo sabías, lo sabían, a qué cargar la trama
Con lágrimas falsamente contenidas
O silencios distantes, áridos de llamadas?

Ya me he quejado bastante, es sabido
Aunque, más sabido aún es que si algo me importa
De ello no doy señales, y así habrá de seguir
Hasta que alguien descubra que no es uno, ni dos.

No te ha pasado, en lo profundo del hastío
Pasada la efervescencia de lo absolutamente normal
Que al mirar: a un grupo de guerrilleros en acción
A sacerdotes de cualquier culto cumpliendo los ritos

A perenigrantes en procesión hacia una virgen
A políticos hablando sus discursos sobre la tarima
Al público elector congregado hombro a hombro
A los silentes lectores encorvados en una biblioteca

A los que danzan frente a frente bajo luces de neón
A los que alineadamente posan el sumidero en un estadio
A los que defienden o atacan esta o aquella causa – perdida
A los urbanos, a los aborígenes, a los alienígenas, a la gente

Te aparece un sentimiento que dice: acaso esto es real?

Si me dices, oye, tienes razón, he pasado por ello
No hallarás satisfacción en mis ojos, ni en mis manos
La duda es una mujer noble, aunque siempre inoportuna
A la que de conocer nadie puede jactarse si sano es.

Aún así, en este romántico panorama de la no certeza
Te ofrezco una noche en la cima del húmedo peñasco
En compañía de nadie - ni grillos, ni luna, ni lobos -
O bien, en la calidez de tu hogar, sin nada que mirar.

Si aceptas el pequeño desafío - que depresión implica
Pisarás el suelo no tan sacro de los solitarios
Estarás, al menos uno o dos momentos en mi tierra
En la soledad, en la más nívea y bruna estancia posible.

De mi mano aprenderás que cuando nadie está
Ni de este lado ni del otro, ni al alcance ni inalcanzable
Se logra la ventaja olvidada, principio del juego mental
La de tener una certeza, una sola, la que te da la soledad.

La multitud, entonces, se vuelve fantástica
Y lo unitario, así, adquiere el color de lo cierto
Sin embargo, ahora que lo hemos dicho
Sabemos que estamos... y volvemos a dudar.

Smarc
16.12.00
22:32

La falta

Las horas se han vuelto de piedra
Las llevo sobre la espalda, sin sol
La tristeza es una niebla que con desdén
Me cubre todo el rostro, toda la piel.

Respirar es sencillo, inhalar, exhalar
Pero el lamento, la cuchilla oculta
Que en silencio te rasga por dentro
Es ya otra pesadilla, difícil, cuesta arriba.

Consumada la falta, derrota siempre triste
No hay expresión que tienda el puente
Sólo queda la espera de un gesto de perdón
La mano y el trapo que limpian el piso vomitado.

Así es la aniquilación de la fuerza
Un cigarrillo tras otro, como pinceles danzantes
Que van pintando la historia de una vida
La de aquella que tiene cosas de qué arrepentirse.

Sin pudor la esperanza se cuela por las rendijas
Se acerca veloz, antes que puedas cerrar los ojos
Y te araña las mejillas, te hace latir, y te obliga
A una atroz permanencia, mientras se te pudre el alma.

Yo sé estas cosas, y soy lo que sé, y sé lo que soy
Qué otra cosa que un suspiro y una lágrima contenida
Cuando no se tiene un nombre que gritar sonriente
Cuando por las veredas – sucias – no hay más que nadie?

Este es el precio de un minuto de gloria
Aquí es donde se paga la victoria de la carne
El jarabe espeso, la inyección aceitosa
Es aquí, ahora, cuando las horas de vuelven de piedra.

Smarc
08.12.00
21:04


Arcilla y azafrán

De mí dirán que soy cruel, de mí
Que ni siquiera soy el mejor,
Por diversos hechos, que no he hecho
Y por ciertas ausencias, exactas, planeadas.

Muñequitos de arcilla, muñequitos de azafrán
Alegres mueven la cola cuando les brilla el sol
Y fruncen sus seños de juguete cuando, a veces
Les llueve impredecible el domingo familiar.

Dicen, la vida es bella, cuando les va bien
Dicen la vida es mala, cuando les va mal
Y yo, que sin ser el mejor, estoy por encima
Sé muy bien, que de mí dirán que soy cruel.

Es cierto, no llamé a ver cómo estaba el enfermo
Tampoco le dije que la quería, que la extrañaba
Pero, acaso llamé a recordarles que morirán mañana?
De mi boca salió el verbo prístino del desprecio?

Muñequitos de arcilla
Muñequitos hembra
Muñequitos macho
Muñequitos de azafrán

Lloran, pero no les duele, pues no cambian
Odian, pero caminan sin puñales en la cintura
Aman, pero se desvisten con temor y vergüenza
Y a la mitad de la tarde, fingen olvidar lo que son.

No hay luna para los muñequitos
Sólo un blanquecino balón – mancillado,
Que muta a voluntad y mueve las mareas -
Al que le hacen versos, podridos como el azafrán...

No hay sol para los muñequitos
Hay, sí, una bola de fuego que pintan de amarillo
Al cual ofrecen sombrillas, sea playa o ciudad
Y al que le reclaman el sudor de la catinga al mediodía.

Muñequitos de arcilla, muñequitos de azafrán
Muñequitos hembra, muñequitos macho
Digan de mí que soy cruel, es lo justo
Pues acaso, no soy yo el que dice lo que son?

Muñequitos del mundo, uníos, y divertíos
Que es lo justo, pues yo, al ver lo que son
Y lo que intentan ser, sonrío divertido, en mis ojos
Donde nunca llueve, donde nunca sale el sol.

Smarc
05.12.00
23:45

Con el dolor en los pies

No hay extremos posibles, donde habitan los mensajes
El remolino se pierde en sí mismo, confuso y ciego
Negándose eternamente a ser explicado, estructurado
Y no hay posibilidades en los extremos del mensaje.

Un punto aquí, y otro más allá, el encierro
La tranquilidad de saber que lo que comienza
Habrá de terminar, la distracción de no quererlo
Y el espejo real de los días desgastándote la piel.

Decir lo que uno va a hacer, y hacerlo todo el tiempo
Frente al escuchar lo que se sabe bien no se hará
Esta es la moneda del día común, la merienda festiva
De la que no participo, en la que ya te he visto.

No hay pecado en pecar, ni virtud en no hacerlo
A unos metros una pareja gay, besos estudiados
Y abajo es como arriba, y la línea sigue al infinito
Y el infinito no sabe que es infinito, y nosotros lo escribimos.

Ya conozco la distancia entre el óleo y el asfalto
Ya estuve en el abismo que separa la calle de la página
Ya sé lo normal y lo especial, las representaciones
Ese diferenciar y unificar, y la disconformidad en los párpados.

Había gallinas en el pasillo del colectivo
Y un policía en un zaguán hablaba con una empleada
En la esquina, el de tierra adentro vendía cervezas
Y en la sancristía las hostias dormían sin bendición.

Dos labios se ceñían en torno de sí mismos
Bajo el tejido de Nain-Sinem, seda egipcia
Y el gimnástico vientre rehuía los carbohidratos
Bajo el pelo de algodón absorbiendo el humo.

Paraíso para el risueño de ideales tibios y ordinarios
Infierno para el asceta, glotón de sufrimiento
Afirmación del vacío para el más imaginativo
Y una cadena aceitada para el más contemplativo.

Cristal roto, fragmentos dinámicos, soñados
A través de los cuales acceder a la no visión
Anulando toda negación, todo opuesto exacto
Drenando las definiciones, caer de pleno al no sentido.

Y estar ahí, con el dolor en los pies.

Smarc.
21.11.00
23:29

Volver, o sus consecuencias

Todavía la escarcha del amanecer cubría la hierba
Cuando los lobeznos se presentaron a la ceremonia
En donde los druidas leyeron el poema primero
Aquel escrito que los escogidos saben hacer vibrar.

Fijar la soledad en una sola frutilla, y comerla
Y así ir aprendiendo que las expectativas son ajenas
Que en las mañanas del mal humor también están
Las mismas cosas que parecerán tan justas en la noche.

Mientras una cierta sabiduría se va escribiendo
Con la comprobación de que aquellos a quienes confesamos
El dolor más terrible, o el placer más inusual
Se convierten en breve tiempo en quienes nos molestarán.

Recorrer de nuevo oriente y occidente, y caer otra vez
En la cuenta, de que no hay derecha y no hay izquierda
Que el punto es uno, justamente por que a él no se llega
Y aunque valga mentir, es sabido que no basta.

Mirar de vez en cuando - siempre de vez en cuando -
Hacia un sitio cosmogónico del cual se espera la aparición
Y cederle paso al temor, y rechazar la oferta, con la esperanza
De saber tan bien que el tiempo no ha madurado lo necesario.

Y ahora, puedo decir que estoy cansado, de no cambiar
Y un poco harto de vivir cambiándolo todo
Lo comprendo ahora, escuchando solo, aquellas músicas
Que hacían de nuestro dos, un tres sin multitud.

Creí que sería igual, ya sabes, extrañar, un dolor conocido
Y, sin embargo, duele menos, por que sé más
Y a falta de dudas me encierro en la certeza
De que esto que no digo será lo que más permanecerá.

Son tiempos, lo comprendo bien, momentos variables
Sobre los cuales navegarán mis palabras, parecidas a mí
Un poco inquietas, un poco torbellino, y algo de piedra
Buscándome en retazos, con meridiano afán de encontrarte.

Tengo que decirlo, para que se cumpla: seré inmortal
Pero no me turba demasiado, hay otra cosa más letal
Que se llama “ahora”, y que parece una cuña de mármol
Inserta en el pecho de Píndaro y Whitman.

Carpe diem, sí, pero ya no el día
Ni la noche, ni las estaciones
Ni los momentos e instantes
Es ahora, un ahora, crearlo y tener conciencia de ello.

Ya es algo.

09.11.00
23:23
Smarc


Atisbo

No te agrada ese instante en el que ya no se puede cerrar los ojos
Y la caída comienza a gran velocidad, línea directa a los infiernos
Con la sonrisa firme entre los labios, las manos abiertas, seguras
Con el vientre firme, y todas las convicciones ordenadamente perdidas?

Fidelidad
Tenue
Fingido
Remordimiento

Acaso no te parece atractivo el hecho que te peguen, en una y en otra
Y después todavía más, hasta llegar al cultivo del odio, deseos vengativos
Y después todavía más, hasta llegar al amor, y disculpar, sin lágrimas
Para comprobar que no te quedan sentimientos, a fuerza de vidas que son insultos?

Roca
Incolora
Dureza
Pasional

Sé que cedes, esperando cosas, con esa habilidad que a los doctos impresiona,
No es entonces llamativo que mi mente tropiece con tu existencia
Dada la siempre añeja multitud del mundo, el hastío de los desencuentros
Y esa querencia por las cosas que habrán de perderse, eso que no nos une?

Pero
Que
Despacio
Amalgama

Entonces, porqué no confesar, que también esperas el momento
En el que los tigres sean liberados, y la roja naturaleza actúe
Por encima de libros, teologías, y cualquier cadena montañosa de explicaciones
Con mi vida como instrumento, el cese, la dulce destrucción, en un final?

Cuerpo
Ajeno
Movimiento
Sutil

Es sólo un cigarrillo, y tiene brasas
No como los demás cuerpos, inseguros
Es notable esta certeza, por ejemplo
De que jamás serás una brasa.

Reír
Importa
Llorar
Exporta

A veces parece bueno, haber estado ahí.

Smarc
05.11.00

No me enfría

No habría capacidad de disponer,
El adiós a las decisiones tempranas, o tardías
La posesión de un reino de naipes
Con el trébol, pudriéndose en un cajón de cartón.

J. Villa, 1897, cinco colones, Costa Rica
El banano, el mar, y las féminas sonrisas al sol
Como el inicio de una carretera que lleva tranquila
A ninguna parte, donde el paisaje dura un momento.

Pedazos de Historia, arquitectura cerebral, espiritual
Sea gigantesca nave para un ente incomprensible
Sea gigantesco bloque para mil almas monetarias
Y recordar, como de paso, que no me enfría.

Tan así, vino blanco después de meses, sonido de seda
Como iniciar una respuesta, con la idea del receptor
Abriéndose camino entre los propios dedos
Para indicarnos la renuncia, señalarnos el silencio, la noche.

Hay alguna presión de tiempo, para los menos hábiles
Esos que siempre terminan cediendo ante la imagen
Para consternación de los que viviendo en el aire fijo
No dejan de pisar decididamente la tierra, donde yacen los muertos.

Cómo no será extraño, para alguien tan diferente
Pensar en todo el esfuerzo que pone la gente
En probar lo obvio, en demostrar lo evidente
Que cada quien es uno, y no otro, y así siempre.

24 horas intentando probar que no hay nadie como uno
Faena monumental, sin descanso ni sosiego
El más fiel entre los fieles, o de entre los pecadores el peor
Lo más o lo menos, tan sólo para lograrlo, y así encontrar que:

24 horas al día se abren, para buscar un igual
ese mismo del cual se huyó, apenas unos versos más atrás
cerrando puertas y ventanas, minando todos los caminos
sonriéndole a la estupidez, llorándole a la inevitable cotidianeidad.

Tan idiota es ese juego que me perdonarán si creo en lo fantástico
De poder saberlo y no sentir el frío, delicado y cruel
De toda certeza, tan de cristal, geometría de moléculas sólidas
Y permanezco mirando de soslayo cada cosa que se pierde.

Es que a mí no me enfría, ni saber ni reconocer lo que ignoro
Ni seguir de lejos los acontecimientos, ni estar en ellos
Ni siquiera el hecho probado de llegar donde nadie
Pues de todos modos, es sabido, cada quien es uno.

Suerte de algunos el reconocimiento, satisfacción de vanidad
Suerte de otros lo contrario, satisfacción idéntica
Da lo mismo el psicólogo admirado por el paciente
Que el paciente admirado por su sanador.

Retroalimentación completamente mongólica
Del que da porque quiere dar, y del que recibe porque quiere
Y a esto llamarle “pacto de los soles”, comunión de los idiotas
O cualquier título, siempre original, puesto que cada quien es uno.

Y es que a mí no me enfría, sea lunes de siesta o noche de viernes
Saber o ignorar, que las vidas son esquemas, o que no lo son
Que las reglas implican excepciones, y viceversa
Ni que voy en otra, o que estoy en lo mismo, no me enfría.

Estoy, por así decirlo, en el preciso instante, nocturno, claramente
En el que no me atrae ni el bien ni el mal, recordando a Friedrich
Sino más bien la certeza, que es una forma de conocer
Que da lo mismo, enteramente lo mismo, saber, o no saber, no es bueno?

La única diferencia, quizá, es que aquí, vino blanco y jazz
Cierta sonrisa en la comisura de los labios, callada, cómplice
Y la calidez, un poco extrema, de saber que la diferencia no dice nada
Arropando la sospecha de que en la identidad, igualdad, está el secreto.

Y vivir, así de pleno, que todo esto, y todo aquello
- A pesar de que dicen está probado que moriré, de algún modo
Y que escribieron no lo haré, también de algún modo –
No me enfría, definitivamente, inicialmente, no me enfría.

Y esto es lo lindo... pensar que no te calienta.

Smarc
03.11.00
00:51

Sin expectativas, de nuevo

Ahora es lo mismo, exactamente lo mismo, y todo es igual
Borré los colores de mi mente, todo es negro, no hay luz
No me sumerjo, no camino, no me elevo, todo me encandila
Demasiado blanco, la suma de colores, la resta emocional.

Todos los pájaros del mundo están quietos, las alas cerradas
Todas las madres del mundo están drogadas, o muertas
No hay un solo padre en toda la tierra que no esté bebiendo
Y no hay niños, ni uno solo, sólo huesos adultos, enfermos.

Los peces ya no nadan, flotan, en un mar hecho de sus lágrimas
Una ballena azul eructa en la superficie, antes de morir en la playa
Una playa en la que han puesto todas las banderas de todos los países
Todos los países en donde cantaron y celebraron el día de la fundación.

No hay música, timbres de teléfonos suenan en mis oídos, a ratos
Como alfileres aleatorios que intentan llegar a mi cerebro, sin ganas
Un hilo de baba me cae por la comisura de los labios, no lo puedo ver
Y ya no sé si es sólo sangre, dentro mío, o fuera mío, no tengo espacio.

Quieto en la desesperación, puro pánico en mis retinas, ojos rojos
Lleno de recuerdos, sonrisas, risas, carcajadas, y el presente
Como un sobre cerrado, potencia, y ya la lástima al romper el sobre
El temblor en las manos, la carta, sin remitente, sin nada escrito.

Me arrodillo sobre sal, recorro los misterios, pido perdón
Me obligo obstinadamente, digo: esto es un árbol, aquello un carro
Lo repito todo el tiempo, lo vivo, lo comunico, lo acepto
Y dentro mío se rompen algunas cosas, y otras se pudren.

Castilla! Castilla! Ah, mujer de madre loca, Luna, fortuna
Qué hacías, Fernando, cuando tu mujer se hacía reina?
Marqués de Santillana, sé de tu bilis, lo mío es sin tiempo
Y, sin embargo, todo es negro, y todo encandila, y le llaman vida.

Cuatro versos, una estrofa, tu padre fue infiel
Un contrato, dos partes, y el Ujier sonriente, la factura en la carpeta
Y la historia de una beldad que fue intachable, salvo por un detalle
Sus días tenían colores.

Escribo ahora “el ego”, y le agrego “ajeno”, y pienso en lo idiota
De una cebra cruzada con una hiena, y lo idiota es la regla
Para que la regla sea idiota, y así mezclar las lenguas, sin compromiso
O los cuerpos, o lo que sea, todo está bien, para quienes ven colores.

Vuelvo a revisar, me clavan un tenedor en la lengua, cierro la boca
Tengo un billete y una moneda en el bolsillo derecho, de mi nada
Mientras suena la pregunta: por qué? Porque quiero, dice una voz
Y para qué? Suena entonces, para darme el gusto, es la respuesta.

Tengo cien preguntas, cien, que empiezan así:
Este futuro tuyo, tan predecible, tan de resentimiento o planeamiento?
Este pasado tuyo, tan olvidable, tan anhelante de estilo?
Este presente tuyo, tan mirando otra cosa, entre la nada y el vacío?

Mi respuesta es no sé, porque sé.
No es juego, no es venganza
No es
Es.

Smarc
27.10.00
0:01

A ver si miento

Desvencijado colectivo, espalda cubierta de algodón
Contra un respaldo de podrida cuerina, siempre húmeda
Olor a pueblo falso, ese que nunca será ni burgués
Ni esclavo, a mitad de camino entre el asco y la furia.

La familia es la base de la sociedad, está en el manual
Solo tienes que leerlo... ah, entiendo, la lectura

Charcos, por todos lados, como bacterias gigantes
Siempre a un lado, de un río minúsculo, de asfalto
Por el que navegan oxidados excedentes de oscura industria
Llevando en sus vientres lamentable alimento, de dos ojos, ciegos.

Sólo las acciones son materia de juicio, está en el manual
Sólo tienes que actuar... ya, lo sé, las acciones

De momento creo en el infierno, por necesidad mental
De imaginar un sitio peor que cien metros cuadrados
Lleno de bípedos ofensivos, si se es sensible claro
- En este sentido, el cielo es fácil, bastaría con que no estén.

Aquí te robaron el espacio, cachorra, también la falla te persigue
Y te señala y te eleva, como el oleaje que creíste clandestino
Drama aburrido del oxígeno el hidrógeno y una piedra cualquiera
Cualquier playa del mundo, cualquiera, las calles, lo zapatos lustrados.

Por estas breves secuencias, preciso y necesario se hace alimentar
Todo aquello que en verdad marca, define y habilita toda senda
Cosas sencillas, como el odio, la cólera, y una desesperante insatisfacción
Exigencia de nervios destrozados, rencor de iris comprimidos, casi el ansia.

Amargarse el alma, mancharse la niñez, detestar todo presente, todo el tiempo
Y como descanso memorizar las faltas, el robo, la estulticia de cada día
Meterse en la piel toda la conciencia, las sandalias de cuero, el anillo de oro
Y clavarse en la frente, sin ayuda de nadie, una estaca que diga: no basta.

Llegar de golpe a Calvino, con premura, y torcerle el cuello, a escondidas
Beber en lugares públicos, de mujeres por dinero, hasta llegar al baño
Para recordar – a sabiendas que se recordará – el sitio después, la cita antes
Apoyando una mano en la pared, Bruno, Cristo, y vomitar la ciudad entera.

Rechazar todo consuelo, infinitamente, sin siquiera suspirar o murmurar
Con la autoridad del autodidacta que colocó su querencia en los libros
Y mira al canoso de patria con bandera que canta el himno y paga impuestos
Asistir a la demencia, espectáculo del que adora la piedra, Nietzche, en ti confío.

Smarc
17.10.00
23:42

La espada

La ignorancia mantiene las cabezas gachas
Aquí y allá, hay fuerza en todo conocimiento,
Y aunque audacia es el nombre de los tontos
A veces, también se presenta el nocturno temor.

Así las cosas, por humana condición del suelo
Esas cabezas se ocultan, mimetizadas, calladas
Y como se las sabe culpables, nace el conflicto
De cómo hacer que se yergan para dar el golpe.

Los funcionarios hacen investigaciones, siempre
Y algún avispado intenta el favor con una denuncia
Pero para el ojo del rey, del que viene de sí mismo
Estrategias así no bastan, prefiere urdir en sus actos.

Entonces, con otras ropas, se deja ver acompañado
Por una dulce oriental, o una escultura occidental
Y deambula por la vida, impreciso en sus afectos
Distribuyendo una sonrisa aquí, un guiño allá.

La trama es sencilla, como el corazón de los impuros
Y el rey lo sabe, como tantas cosas, como que es rey
Y así permanece, un poco enojado, pero contento
Pues ha dado el falso alimento, para las falsas gentes.

Pequeñas personas, aquellas cabezas, acuden a prisa
Al evento de una compañía, a la promesa de noticia
Y voraces ponen en su boca cuanto ven, lo que imaginan
Dueñas al fin de un conocimiento, lo dicen, lo creen.

Después, se yerguen majestuosas, risita baqueana
Y dejan el comentario, como quien deja caer una miga
Unas veces, y otras, con preámbulo de silencio pecador
Y un epílogo serio, o bien una mueca, algo cómplice.

Llegado el éxtasis, perdidos los frenos, aquellas cabezas
Que un tiempo permanecieron silentes y expectantes
Ahora confiadas, valerosas en la posesión de lo incierto
Se levantan perfumadas, justo cuando pasa la espada.

Los esclavos mudos, siempre diligentes en estas tareas
Sin cruzar mirada alguna limpian el piso, llevan los cuerpos
Guardando en el corazón una satisfacción secreta y cierta
La alegría intensa de la muerte de algunos de sus superiores.

Sin embargo, el rey asoma a la madrugada algo culpable
En su lecho yacen, satisfechas, dulzura y escultura
Y se reprocha un tanto que lo dicho se convirtió en cierto
Pero se consuela diciendo: antes no es ahora.

Cierra los ojos, mira, ve, todo
Recuerda a su madre, siente al niño
Recuerda a sus hijos, aprieta los puños
Recuerda a su Dios, grave, pide piedad.

Smarc
12.10.00
23.48


Cierto equilibrio

El hombre ha laborado las horas necesarias
Se presentó a tiempo y salió con retraso.
Entre aciertos y yerros logró la mano diaria
Y así se ganó el derecho al sueño crepuscular.

Después la noche le cae sobre los hombros
Entonces toma un libro y lee una hora exacta.
Seguidamente ataca a la cena, en media hora
Mientras no suena el teléfono, que no atendería.

Estricta disciplina lo lleva así a otra habitación
En donde toma asiento y enciende un cigarro
Se hace acompañar por el piano de Rachmaninov
Y cierra los ojos cultamente... y no entiende nada.

Yo sí sé lo que pasa.

Con la mirada desde dentro sólo queda proyección
Al mirarse a sí lo que ve no le gusta, porque no ve
Y al no alcanzar el fondo del abismo individual
Explora otros pozos, también insondables, inciertos.

De esta manera, al no llegar a él, y no llegar a nadie
Y como todavía le quedan fuerzas para una imagen
Intenta captar los sonidos, y unirlos a una biografía
Y las cosas entonces, vuelven a complicarse, siempre.

Pero de todo esto ha quitado en limpio un triunfo
Sobre el tiempo, sobre el ocio, sobre el vacío
Pues sin pedir ayuda ha cruzado otra vez el desierto
De una realidad que le dijeron que era, pero que no era.

Mañana, tal vez, lo veré en su caminar callejero
O detrás de un escritorio, con cuadros y alfombras
Y el aire acondicionado y caramelos en algún cajón
Todo transparente, todo en su lugar, excepto por algo...

No es la verdad.

Smarc
10.10.00
23:27
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