Dualidad 101 217


 
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 Maitines

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AutorMensaje
Silvio M. Rodríguez C.
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MensajeTema: Maitines    Vie Mar 23, 2012 6:44 pm

Qué pasaría?

Qué pasaría si en cierta quietud de la noche,
sintiendo que mi garganta irritada buscase pronunciar
el nombre aquel, no pudiera más que callarme
renunciando a lo que para cualquiera es posible?

Cómo verías si al principio yo te pidiera sin darte
todo aquello que he pensado y creado y mentido
solo para que me miraras y te fijaras y me quieras
aunque sea sólo un poco, más allá de tus firmas al pie?

Qué sería de mí, de vos, de nuestras cosas si yo
tuviera que pensarlo todo antes de hacerlo,
tuviera que medirlo todo antes de intentarlo
tuviera que preverlo todo, antes de arriesgarme?

Y qué pasaría si de pronto no tuviera en cuenta nada,
si escribiera lo que quisiera decir a la hora que sea,
prescindiendo de tu entorno social, político, económico,
y me entregue a una idea fundamental, que no tiene nombre?

Será que cuando el día muera sólo los prejuicios
te servirán de apoyo, de guía, de fundamento?
Será que cuando la noche fenezca gritarás los nombres,
las calles, las horas y el itinerario de los trenes?

Sabrías darlo todo por nada, por una posibilidad
por una cuestión no de fe, sino de necesidad,
de sed atolondrada - virginal deseo de posesión -
sin llamarte por eso torpe abundancia de emoción?

Absorberías en tu pecho la madrugada, el silencio
las ganas de correr y el deseo de reposo,
la caricia fatal y las uñas afiladas en la espalda,
sin decir un solo número, bebiendo de tus propios labios?

Y podría yo, infiel, intruso, sin modales permitidos
sentarme frente a vos y mirarte el sexo descaradamente
buscando mi propio nombre entre tus íntimos latidos
aferrándome a un instante que no alcanzo a rogarte?

Dime si podría contarte lo que se construye entre mis huesos
relatarte lo que en el exceso me raspa los pulmones,
aquello que entre estertores no puede abandonarme,
eso que cobra vida cuando te siento tan cerca e innombrable.

Cuenta, sin mirar fijo, lo que entre tus tejidos se siente
mientras mi saliva se derrama en el vacío
en el canal abierto de mi sed reflejada
ahí donde habita mi historia no escrita.

Esto que me hace reír sin verte...
se trataría de eso de que alguna vez hablaste?
Meneando la cabeza hacia abajo
apretando los labios, calentándome las orejas?

Es por aquí, un poco más al centro y al fondo
el calor prohibido del terreno fértil,
donde recuerdas sin tener datos,
donde puedes detenerte sin alcanzar el olvido.

Es aquí otro sitio, como el "otro día",
estamos en primera, segunda y tercera
persona, animal y cosa, de propósito
para que seas vos / tu quien ponga los límites.

Qué pasaría entonces, si hablara como quisiera
y no tuviera remordimientos del frío bajo las uñas
y no pensara en las sábanas pasadas ni venideras
y no entendiera de caídas y llantos en las esquinas?

Dirías, sabrías, pensarías, querrías
compartirlo, aceptarlo, visualizarlo, quererlo,
mientras olvidas, supones, imaginas, sientes
y te sacudes la historia como un perro viejo?

Me lamerías las heridas mientras me obligas
a estarme ansioso entre tus piernas
mordiéndome la historia de cemento y sol
viéndote de rodillas escribiendo mi imagen?

Qué pasaría, dime qué pasaría
si la verdad estuviera entre mis manos,
y entre ellas tu nombre sea la lumbre
que calienta nuestra historia?

Qué arrojarías al mundo, si fuese yo
quien te pidiese la despedida,
sin testigos y sin señales,
al borde de un sentimiento?

A veces, es cierto, llego a mentirte un poco.
Pienso y me detengo, lo recapacito, y lo deploro.
Sonrío, y miro de lejos, hundiendo mi mentón en mi pecho.
Las manos en los bolsillos, de costado.

Al menos sé, que mis pasos no son en vano,
porque los perros me siguen, sin ladrarme mucho
y bajo la luna y en medio del frío intenso
se arranca una frase que no llega a definirnos.

Entonces siempre será lo oscuro
ahí donde las siluetas se adivinan y se perciben,
antes que definirse será intuirse
y los labios serán los que más sepan.

Te confesaré, la he pasado en soledad,
y me dirás que no te fue tan mal,
pero entre miradas lejanas, algo turbias/timidas,
sabremos que fue al revés.

Y entonces sabrás, y podré sentir
que una pausa en la carrera,
que una muerte en un beso
no es más que tu delicia en mi memoria.

Sabré que podré al fin verte y tenerte
sin que exista así el tiempo y sus cosas,
listas de esperas y exámenes finales
y una música que no llega.

Morder de soslayo manzanas verdes
chorrear la sonrisa esquiva de pronombres,
porque así lo exige la ceremonia
esa en la que los teclados dibujan el vestido.

Gasa y algodón, el encaje y el hilo
así la muerte de boca en boca,
mientras la pregunta flota en el aire
"qué pasaría si soy real?"

Andrea.

MAITINES


Nocturno I

Era confuso y era mar
El grito crepuscular ¿de niño que nace, de hombre que muere?
Por entre las olas un beso
Profundo, seco, vacío de alas
En medio de la tormenta breve
Un deseo puro, pero infame, amar otra vez.

Era débil, como el ingenio que se somete a la astucia
Por eso entonces tropezó, y así halló su principio:
Nada basta, todo pasa, todo fue, y lo que se ha ido se marchó sin ser
Sólo existe lo que aún no está, lo que se busca.

Es saberlo y no decirlo, lo sabes?

Sin hablar, sin callar, transmitir
Sin mirar, sin leer, percibir
Dar, como consecuencia de ser
Recibir, la última cuota pagada.

Cosas buenas, gente buena, animales buenos
El catalogo de infierno que nos obligamos a leer antes de comprar
Todo aquello que nos hará compañía cuando nuestros iguales no estén
Cuando el mar se vuelva blanco, y su espuma roja.

Quieres algo inteligente, razonable y bello
Así la pasión, los colores y el estilo
Pero siempre hay un pero que es el dolor
Para escapar de la ley y no tener que explicar mi muerte.

Te admiro un poco, animal fanático de la duermevela
Y atrayéndome tu soledad, que te hace lo que eres, fuerza y forma
Cómo atreverme a imponer mi presencia, si sé que es así que destruiría
Los hilos de araña, el húmedo muro, el seco abismo de dos orillas?

Dejémonos en paz, y disfrutemos lo horrible de la ausencia
Quizá persistiendo acabemos con esto que siempre quisimos
Un corazón a distancia que escucha lo que escriben nuestros dedos
Una terraza sola, vigilada por estrellas, traicionada siempre por un nuevo día.

Andrea
21.02.01
22:18 Hs.

Nocturno II

Una huida premeditada al último instante
El aviso presagiado de una pesadumbre
Y después unos minutos nadando al vacío
Las espaldas empapadas de pura ausencia.

Te gustaría saber cómo es la vida cierta
De aquel que tan sólo confirma todo aquello
Que ya sospecha, que ya anticipa y vaticina
Y que aún así se cree falible y entonces busca el error?

Mira, habría de suceder, despedida a las sorpresas
Así se acuña el cansancio, en una lealtad inhóspita
Construcción de conceptos perdidos bajo el polvo
El castillo de naipes, y el viento norte en la ventana.

Aflicción ajena, vocales estereofónicas, neuróticas
Lánguidos botones dispuestos al capricho de las yemas
Y aquel pedacito de carne oculto entre las sábanas frías
Como si fuese algo que tuviese un nombre y una hora.

Todo en orden, salvo la mancha de vino en la alfombra
El punto en el que un algo no encaja del todo nunca
Y así la mirada que habita por fin en la lejanía sensitiva
Arropándose con el basalto de la única certeza: incomprensión.

Cuando lo mejor que se tiene es lo peor, pero seguro
Como el sol acribillando a la arena que cubre el cadáver
Como la lengua de las iguanas lamiendo el mismo aire
Que transportará la respiración del que nace y del que ama.

Queda el mañana, el clavo ardiente de la imaginación
Después de estas horas que llamaremos lo que fue
Ese peldaño infinito al que es preciso trepar una vez más
Aunque no sea más que para dibujar el reproche de la no cita.

Fallamos todos, esta vez, como siempre, por pretender poco
Por no decir la mentira sutil, el engaño condescendiente
Por acomodarnos a las mejores definiciones de nunca
Aquellas que despreciamos y que aprendimos a menospreciar.

Faltó el grito, o la jugada genial, quizá la frase precisa
Crítica de los entusiasmos puros, los desfasados por tímidos
Con la conciencia del remordimiento para el fuerte callado
Y la tenue aflicción de la debilidad carente de astucia.

Ni el gesto brutal, ni la mirada que compromete
Sólo la protesta tardía de quien pudiendo poseer no lo hizo
No por piedad, menos por respeto a nada
Sino por ese afán supremo de ver en otro a sí mismo.

Andrea
20.03.01
23:43

Nocturno III

Había llegado ya el alba, con su carga de navajas
Camufladas por el brillo de un sol de pura furia,
Cuando el cuerpo nacía enredado en su signo frugal
Sabio cumplidor de reglas, ávido bebedor de venenos.

La mañana se anticipaba demasiado al dolido despertar
De ojos entreabiertos, fijos en las pecadoras cortinas
Que lo apartaban – por espacios – del juego de nombres
De la guerra de los títulos, del bullicio del carenciado pueblo.

Roces superfluos, toda la insidia erigida en un tacto ausente
Como antesala preparatoria a los ritos de vida fúnebre,
Los de la cordialidad de bolsillo y la sencillez de manual
Como si no se comprendiese que no se será comprendido.

En la errónea mitad del tiempo diurno , todavía sin latir,
A la izquierda del pecho un trozo de carne inicia la sospecha
La premonición de doce discípulos que caerán de a uno
Escalera espiritual, ascensión lastimera, prefacio de la corona.

Sin embargo, el engaño se hace de mármol, sólida realidad
El camino a la cima como un deslizamiento sobre negros filos
Los peldaños vueltos polvo, alimentos de la diáspora sutil
Atisbo de la certeza, animal nocturno regido por la luna.

Entonces el regreso, la vuelta al paisaje de cortinas bien cerradas
Con dos niños hambrientos durmiendo en cada rodilla
Y la vejación cotidiana anotada en una libreta imaginaria
Donde también – si cabe – se apuntan los sueños secretos.

Salutación al hambre, la premeditada hora de piernas rotas
Ahí, cuando la tierra no será alfombra ya de los pasos
Donde los llantos ajenos son lejanos y de pleno vanos
Matrona prima, la materia que pariste ahora tiene alas.

Andrea
21.03.01
23:54


Nocturno IV

Como un adicto que recae en temporadas
A la infamia de sus vicios más ocultos
Así me trepa desde este suelo de nadie
La humedad de tanta sórdida estulticia.

Desterrado de mí mismo, sin nave y sin puerto
Fantasma inútil vacío de llanto
Me quedo fijo en una insospechada rutina
Que aunque me va matando me sostiene vivo.

Sé dónde está lo perdido, sé como recobrarlo todo
Pero he extraviado el sentido, porque no me basta
Y encima tu imagen, de boca entreabierta y ojos bobos
Qué sabrías, qué dirías, y acaso, qué podrías hacer?

Es la peste; la inacción cómo única vía de escape
Para el chivo expiatorio que terminará sin expiar nada
Decrépita sangre, todo gris pese a Masaccio
Nos mintieron hasta en los colores, viva el asco republicano!

Así, cariño mío, así mismo como yo te digo
El freno roto y los pedales sin atadero
Para que me cubras con tu mugroso manto de colegio privado
Y me disfrutes en la carne como jamás leíste en tus fotocopias.

Y afuera, en el afuera individual de la masa creyente
El perfil de un pueblo, el tuyo, que es feliz con nada
Que atesora con arrugadas manos de ciego y senil avaro
Los billetes de las quejas, acciones únicas del hastío.

Mejor el desorden de las habitaciones oscuras
El pecado respirando el mismo aire que el del monje
Última escalera en espiral hacia una posibilidad incierta
La tensión nocturna, los flagelos de las horas verdaderas.

De todos modos, justo a tiempo pediré perdón
Por no dejar que crezcan en mí las infectas larvas
De una felicidad aprendida en los libros de lectura
Por el pacto que firmé conmigo mismo, dejándote fuera.

Qué me importa nada, cuando todo me importa?
Yo vi cuando murió un amor, con mis ojos y mi piel
Duró seis horas, seis días y seis largos años
Y aunque estuvieron todos, nadie miró al que partía
Miraban otra cosa, este tiempo, este que quieren olvidar.

Andrea
26.03.01
23:43

Nocturno V

Ese sonido, que creías sería creado
Ya estaba aquí, dentro mío, en tu ausencia
Sin precios, sólo con miradas ciegas
Instantes en los que las cosas dejan de ser.

Cerca, tan cerca ya de ti como el dolor y su cura
Sensación de poder, realidad olvidada de fuego
Donde los predicados mueren y la sed se agolpa
Merodeando tu boca, hospedado al borde de tu alma.

Mis manos tuyas, como agua que rompe el dique
Todo esto que muevo y que ha sido inventado atrás
Dirigido sin querer pero a voluntad solitaria y plena
Finalidad de estrellas, vivirte para no morir temprano.

Si me hablaras, si tan sólo me hablaras aire móvil
Pudiera encontrar precisión, la simetría fonética
El abanico persa de dibujos de tigre y palmeras
El muelle fatal donde siempre atracaría mi barca.

Sigamos jugando, para que mi vuelo siga enloquecido
Y en la altura, mirando como sonríes a los otros seres
Encuentre que mi sangre es ya de cristal envenenado
Lasitud y placer, la espera de tu llanto anidado en mi risa.

Te cedo fortaleza, y todo cuanto más quieras desde ti
Piérdelo todo, o reserva cualquier vida ajena para después
Mi impotencia es de sierpe, el cuchillo entre los cuchillos
El mueble guardado, el leño que sueña con el invierno.

Invitación a ser como yo, a contemplarme un momento
Para verme cierto, con esta cara fija en la luna meridiana
Con estos latidos que repiten una y otra vez tu oculta esencia
Y así, por fin, hablar contigo verdaderamente de cómo te quiero.

Cosas que desde arriba, que te entran y se instalan en el pecho
Que te golpean al tiempo que llegan munidas de compresas
Que te cortan en silencio guardando los hilos para las cámaras
Mientras construyen las horas históricas que de mi te alejaste.

Andrea
01.04.01
22:46

Nocturno VI

Entonces quise dejar de ser queja para ser relato
Pero me vino encima el tiempo, su carencia
Y recordé que yo no soy del tiempo, ni él de mí
El tiempo es tuyo y de los tuyos, los relojes a pila.

Pretendí también una fábula, lecciones ciertas
Pero, como todos lloran comprendí que no existen
Que aunque las palabras pudieran llevar a la acción
Son aquellas las que nacen de estas, lo creas o no.

Maravilla de mi mente, nihilismo de cronómetro
Precisión absoluta de cirujano cibernético, virtual
Para ingresar a través de una ranura hecha al alma
Al pozo infinito de la dulce estupidez ambiente.

El bálsamo de la fe como un cuerpo sin estática
Pierdes en física, en química y en toda ciencia
Ganas siempre, no sé qué, pero ganas siempre
Aunque en cada galardón esté grabada una mentira.

Fascistas todos, o socialistas puros y de buena cepa
Diderot a la derecha, Voltaire a la izquierda
Y en el pecho de Nietzche mi errónea verdad
Al final de cada obra de Márquez el beso crucial, imposible.

En este paraíso así descrito, llamado contexto histórico
Sé muy bien que aunque duelas podrás comprender
Que el respirarte me hace bien pero no me calma el ansia
Porque no hay quietud cuando se sabe que toda flor nace
En tanto sabe que habrá de morir.

¿Qué habrá de quedar, de ti, de mí de los que creen
Cuando mañana otro más muera sin haber leído nada
Y otro más ascienda a la renovada caída de su especie
Cuando, por fin, sea un día nuevo y digamos: es uno menos?

Saxo y sexo, nexo desde lo exógeno hacia...
Despertar de un grito lastimero, matrimonial
Convención necesaria, tácita y fraudulenta
Los latinos y el dumping a los sentimientos castos.

Confieso que no me divierto, ergo no me realizo
Pero al menos soy feliz, falsamente, pero feliz
Porque no tengo motivos, porque no tengo razones
Porque aunque no quiera, todavía quiero, casi sin querer.

Andrea
02.04.01
22:34

Nocturno VII

Sumergido dentro de una burbuja sonora,
y luego en otra, y después en otra más
sucesión limitada por la energía, propia
la convicción fijada en la primera hora matinal.

Sobrevivir es un misterio, tratándose de mí
Y no lo termino de creer, posible mar traicionero
Que alguien pueda soportar siquiera un solo día
Todo el travestismo emocional de que soy sujeto.

De mí no queda nada, nada que no sea reflejo
Imágenes clandestinas de una cabellera oscura
Lenguas de sombras danzando en la azotea
Sobre mis nervios – imaginados – arados en la raíz.

Envoltura ambiental, atmósfera individual
Así tu imagen en la memoria, la memoria en el recuerdo
Como un cuadro instalado en una pared rota
Un cuadro del que mi alma tropezando busca escapar.

Una pastilla, por la negación a los dioses
Y dos botellas de lo que sea y pueda
Para repudiar el hábito y la disciplina
Vicio y virtud, corazón dual de las acciones, de lo efímero.

Crimen y absolución, castigo y piedad
El perro que muere a unos metros, ignorado
Salvo por la instantánea gravada en el rabillo del ojo
Secuencia mental, cadena inmaterial hasta el fin de los tiempos.

Se me pudre la boca de tanto callar
Tengo irritados los ojos de tanto no mirar
Las manos encallecidas por las caricias que negué
Y el corazón hipotecado en un banco del tercer mundo.

Y sin embargo, todo esto que no soy puedo ofrecerlo
Todavía de arcilla, abierto a nuevas vejaciones paganas
Todavía algo de roble para las manos que busquen su forma
Es mi virginidad eterna, lo que queda, lo que queda de mí.

Lo que el infinito es, lo que no es, la palabra
El verbo, el corcel al que todos desean montar
Rotos los pies, de tanto esperar corriendo
Ahuecado el pecho, de tanto querer abrazar lo imposible.

Andrea
16.04.01
23:16

Nocturno VIII

Maneras fijas de lo definitivo, el sujeto que así se observa
Lloviendo fuego sobre todo el sol, sin inefables testigos
La mano prevista, que surge de la nada y se posa sobre el hombro
Un calor sacro, a un paso humano del culto, umbral de la emoción.

No, no es desde la tristeza que se comprende enteramente la alegría
No es cuando se pierde, y tampoco es cuando no se tiene
Es cuando se quiere, estando inserto en un mundo de sospechas
Es Garrick, es Juan de Dios a la mañana, y el polvo de años exagerados.

La verdad es que no veo lo que miro, no me alcanzan mis ojos negros
Fija en algo mi mirada, me gana la imagen de un desierto y dos lunas
Una sierpe luchando con una grulla, un acantilado jamás visitado
Y la obsesión forjada a golpes, la pura necesidad de parar alguna vez.

Ríos de agua, sangre, canales de salinidad desde dentro de toda la piel
Donde impensables bucaneros también realizan sus perdidas batallas
Con las banderas izadas para ser incendiadas, tragadas por lo oscuro
Fijando el destino de maderos y algodones hundidos en un devenir impío.

Si las palabras fuesen por una vez gaviotas azules de fácil comprensión
Y las gentes todas fuesen por siempre metáforas de difícil utilización
Bastaría para el principio del camino, para la idea de esta falta sin bautismo
Y entonces en verdad daría igual, expresar o no lo que se sabe y se oculta.

Si ignorase lo que aprendí, y todavía creyese en el fragor de un abrazo
Pudiera salvar las distancias y los huecos, sin puentes, sin viajes
Pero los suicidas cometieron homicidio, y los homicidas suicidio
Matar es matar, y asesinar también es matar, aunque sea a lo intangible.

Que no fuese volar, ni caer, ni permanecer, ni avanzar, ni detenerse
Algo que cruce relampagueante el vacío imperfecto, y el lleno posible
Sin descripciones, anulación de toda probabilidad imaginada o soñada
Fuera del éter, en la esencia de lo que no habita y de todos modos es.

El fin de mí, la paz del entendimiento de que pudiera ser tan cierto
Que jamás dejaré de no ser, un trampolín por el que muchos pasan
Y un charco cristalino que acoge en su calidez lo igualmente perecedero
Para ser sin para qué, sin por qué, con un cómo y cuándo predecible.

Lástima el afecto, el tamaño geométrico de los sentimientos
Aeropuertos, hoteles, y las manos demasiado libres, pura certeza
Cuando hubiese sido tan sencillo que nada fuese sencillo nunca
Y que todo se redujese a una lucha contra inferiores, iguales o superiores.

No es grave, al final puede que la deuda sea verdadera y la cobre entera
Quizá todavía esté para ver lo que habré de hacer conmigo, y me agrade
Cómo mi frente convertida en flecha dance a los copos de nieve y roca
Y ya sin furia se clave en el pecho de un amor de Leteo y Providencia.

Andrea
13.05.01
13:22

Diurno I

En horas, donde la rama seca
Hacía contacto con el agua del arroyo
En lugares, cuando el gusano era arrastrado
Por la corriente del río y le fallaba la ceda
Tenías las palabras, y podías decirlo.

Pensaste en los que sienten, sin posibilidad de expresión
Y en aquellos – incluso tú – que expresan lo inentendible
Y te vino a la mente la vieja idea del puente y el pontífice
Pero ellos no quieren pagar, y tú que ya has pagado
No sabes qué hacer con lo que tienes para ofrecer.

Estiras la horas, y buscas hacerlo soportable
Como ya no te basta saberte tan del otro lado
Buscas convencerte de que todo esta bien
De que al final todos tienen razón, y ninguno.

Sonríes, después de todo, y con cierto temor
Porque nunca nada te ha sido tan fácil
Porque todo en ti es lucha cuando no juego
Porque no te animas a creer que en verdad ya pagaste.

Hay veces que tienes una visión, y eso es todo
Hay todos que caben en una visión
Hay gente que ve, y que es vista
Siempre habrá alguien, cuando yo ya no esté.

Por eso conmigo nadie está, sólo tú, en mi mente
Y nadie está cuando contigo estoy, en tu cuerpo
Mar sin fondo, paraíso de la inexistencia
Una burbuja que es un suspiro y dentro de ella el corazón.

14.04.01
13:44
Andrea
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