Dualidad 101 217


 
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 Guerra

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AutorMensaje
Silvio M. Rodríguez C.
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MensajeTema: Guerra    Vie Mar 23, 2012 7:49 pm

GUERRA



Duermen intranquilos

El poder de uno no es tuyo, princesa
Soy la desazón visitándote en la mañana.
Y a ver tú, varoncito sin estilo
Soy tu madre, te traje un carro de pañales.

Donde la luna sangra menstrual, nazco
Donde tu vanidad te define, río.
Montón de huesos sin historia,
Soy la histeria que te corroe cada noche.

No es suficiente, verdad?
Quieres más, y no sabes dónde buscar
Te falla la imaginación, te falla la voluntad
No has pensado, acaso, que la falla eres tú?

A ver si me defines y atrapas mi nombre,
Juégate las piernas y el rencor de perder,
Soy el rey del club de la insatisfacción,
Te invito un poco, a nuestra destrucción.

Si te atreves golpea y habla claro,
Si no, te entenderé / mos
Pero no profanes más la vida, con la tuya
Que para lo vulgar estamos demasiados.

Si habrás de venir, ordinaria criatura,
Ten en cuenta que aquí el coraje es picardía
Que no hay mérito en el ingenio
Que en el conocimiento no hay gloria ni pena.

En sinceridad, no tiene sentido, y me place
Porque miente el que se aburre
Y el que no, me recuerda al hastío
De toda carne y toda piel por morir.

... Stop

Si puedes, pasando a otro plano,
Ven a mí, y tráeme un par de dalias,
Me cuesta un tanto vivir sin ellas
Con todas estas miradas en mi cuello.

Y si no te importa en demasía
Ven con ropa blanca, lienzo y algodón,
Que mis labios hace tiempo no besan,
Duermen intranquilos, en pura quietud.

Andrea
11.08.
23:57

Dale Kagdagdla

He leído del tiempo, para refinar lo hecho
Pero encuentro que no hay tiempo,
Y que reparar el error ya no tiene solución,
Por lo que concluyo, grave, que está bien.

Ahora, hoy, en la tierra de esta gente, su mundo,
No es llegar lo más lejos, ni ser el mejor,
Ya tanta es la competencia, y buena,
Que se trata de equivocarse menos, al menos.

Las batallas se llevan a cabo con papeles,
O con tejidos de ropas sin mucho gusto,
Para no señalar pobres pentagramas
De algún resentido o algún grupo de chiches.

Es todo un lunes, majestad torcida, burda
De una vanidad de calendario, toda previsión.
Lamento, en mí mismo, a pesar de mi sonrisa
Este deplorar de todo cuanto puedo presentir.

Qué más da, si la opción no implica alternativas?

Sentado, sobre mi corazón, un cuervo
Picotea descuidado, mirando de soslayo
No sea que yo despierte antes de tiempo
Y le rompa las alas, dejándole con vida.

Shh, escucha, despacio, con los ojos cerrados
Es como una boa, enroscándose sobre su presa
Asfixiándola, así mi alma escondida, acurrucada
En la gruta de mi espacio, en lo negro del vacío.

En qué sueñan los mongólicos? Te lo preguntaste?
Debe existir una afonía mental, y sin dudas,
Una disfonía emocional, allí, detrás de las puertas
Donde los cuerdos son locos, y los locos se fueron.

Lo siento, de nuevo cometí el error,
De pretender alguna explicación, algo precisa,
De todo esto que no es más, que el balbuceo idiota
O el grito inarticulado, del que siente sin expresión.

Qué lástima que estés ahí, finalmente, tan inútil
Tan belleza y forma, y un fondo inaccesible,
Por ser tan de mí entender que no se entenderá,
Y ese saber que los precios mueren en los sueños.

Andrea.
30.08.00
00:08Hs.


Otro idioma

Ya no es cuestión de seguir la marcha,
Y capear el temporal con aire indiferente,
Como Ciro rumbo a Catay
O como Claudio rumbo a Colchester.

Es más bien lamer la impotencia y el lamento
De poder ver, la casi totalidad, el casi pleno
Ubicarse ahí, un día antes del Rubicón
Cuando asoma el temor y no llega la decisión.

Mezclar el odio y la ternura, conocerse, sin fin
Y abandonar toda ilusión, y creer en todo destino
Y todavía así, en la angustia de dioses intangibles
Persistir con fe, sin poder creer, que creo.

Y no creo ya en ese afán nocturno de aferrarse
Como una sanguijuela a la sangre, al vano dolor,
Y menos aún, en esa tendencia infantil de boy scout
De perdonarse todo y convencerse de hacer el bien.

Esto es crudo, y no es cruel, o todo lo contrario
Porque no hay conclusión posible, salvo asistir
En plena acción, haciendo cosas, sin sentir
Y sintiendo cosas, sin hacer nada.

No hay armas, tan sólo un vientre de metal
Una ruta desde el ombligo al abismo
Espejo de carne sin fondo, sin sangre
La realidad no presente, la huella de un cuerpo.

Me late la infancia de millones entre la piel
Y la historia de los pocos, gravadas en cuero
Pero me falta , mucho, victorias pequeñas
Agasajadas sobre un mantel a cuadros, sucio.

Nadie siente, sólo yo, absolutamente solo,
Y todos gozan, salvo yo, mirándolos,
Y a pesar de todo, la carta triunfal, callada
La que dice que no soy opuesto, ni idéntico.

No soy, eso es todo, la nada, los conceptos
Y si ahora me preguntan, diré que tengo
No lo que quiero, menos lo que deseo
Sino una sola pretensión, a luces clara.

Pero será en otro idioma, distinto, diferente
Desde una misma piel humana, cierta
Como la tontería de toda biografía
Como la imborrable estadía de una ausencia

Un lenguaje que no se dice, ni se escribe
Y que antes de sentir, se presiente
Porque no es concreción, ni negación
Es callar, para decirlo todo, entre dos.

Andrea
01.09.00
00:19

Metal sin espinas

Llora en compañía de paredes sucias
Por entre calles partidas de olvido
Y miles de nombres que no conoce
Aquellos que nunca sabrán el suyo.

Mas es un llanto contenido y superior
En donde se gesta el odio y el rencor
Savia amarga que riega las venas duras
De un muerto en vida, en esta vida.

Desde aquí oigo la fuerza del silencio
Nido cálido de toda crueldad resentida
Que cobija el ya envenenado corazón
Del que habrá de cobrar ciertas deudas.

Aguanta cuanto puedas y sé fuerte
Ya llegará el tiempo de la libación
Cuando por fin podrás robar y violar
Y a tus acciones les darán justa explicación.

Los civiles te hallarán culpable de todo
Como el libreto lo indica puntualmente
Pero los doctos te hallarán inocente
Y te alabarán desde una sala y chimenea.

Pero desde mí habrá de ser diferente
Desde aquí será otro el modo y la forma
Entre rosas de metal, sin espinas,
Fijeza de lo que no siente y no se turba.

Juicio sin igualdad, como se ha esperado
Sin precios y sin condena que no sea
La del conocimiento y emoción
Del sabor del sin sentido del tiempo perdido.

No es competencia de dolor por dolor
Ni lucha de placer por placer
No existe en claridad ni oscuridad
No es, y solo eso basta para que caigas.

Juzguen, actúen, o guarden silencio
O digan los prefacios necesarios y ciertos
Nada habrán de alcanzar con precisión
Nada, salvo que ya no estén, un mañana.

Sangra despacio en tu bendita vivienda
Que ellos sangrarán en su vacío personal
Y ambos bandos, en un final anticipado
Se darán la mano, como buenos actores.

Mientras tanto yo, desde mis rosas de metal
Lamentaré un tanto saberlo todo tan de antes
Y extrañaré sin embargo las espinas
De lo desconocido de antemano, sin antes.

Andrea
08.09.00
00:19 hs.


El puñal que guardo

Es tan cierto, tan evidente, tan diáfano
Tu distingues entre un metal y un mineral
Yo no llego a tanto, sólo sé que existen
Y aún respecto de esto, me guardo dudas.

Es tan bonito ver las cosas claramente?
A veces pienso, sin querer, como siempre
Que puede ser que en algún punto nocturno
Las cosas no te sean claras, como pretendes.

Son ideas mías, las de siempre, las que callo
Pues, acaso no hay mayor temor que aquel
De creer que lo que uno piensa, por trágico
Tenga posibilidad de certidumbre, en la piel?

Hace años que veo tu camisa y tu corbata
Tus zapatos lustrados, y decenas de perfumes
Y tus discursos económicos, sociales, animales
Y hay algo en mí que hace que no vea nada más.

Imagino que a veces mientes, para sorprender
Y siento que sabes cuando finjo que me importa
Y de este modo, a sabiendas, sin mirarnos mucho
Aceptamos nuestra estupidez cotidiana, contentos.

Me falla la imaginación, es triste mi inteligencia
Pero últimamente, abrazando mis rodillas
Doy con un latido distinto, siempre de madrugada
Y es como mirar con el rabillo del ojo

A un perro arrinconado, en medio del frío
De papeles sucios y botes oxidados
Mostrando los dientes al que se acerca
En toda su flaqueza, desde un hambre infernal.

Pienso en ese perro, negro y desnutrido
De ojos rojos quién sabe por qué enfermedad
Y te veo pasando cerca, con tu ropa y perfumes
Y es extraño, mi piel se eriza y no por tu imagen.

El sueño me gana, las más de las veces
Y entonces disfruto con un placer turbio
Cuando después despierto sin sobresaltos
Con la sensación de tener un puñal en la mano.

Andrea
25.09.00
23:16

Que a ti te venza

Quiero, por una vez más, la única
Sentir el vómito de tus lágrimas
Nacidas en la comprobación televisiva
De que alguien murió, y alguien fue violado.

Quiero sentir como sufres por la humanidad
Desde tu sillón mental, esa farsa de ignorancia
Que no termina de arropar tu flacidez moral
Donde tus estupideces fingen ser ideales.

Quiero asumir que todo está podrido, sin redención
Que absolutamente nada habrá de mejorar, nada
Que cada hora que pasa, será una hora más de radio
De periódicos o revistas que te muestren lo que no verás.

Quiero poder creerme y no mentirme jamás
Cuando siento que sabes, que lo has sabido
Y que no has hecho nada, porque no puedes
Porque nunca podrás, porque nunca pudiste.

Quiero tu imperfección cada día de la semana
Quiero tus fallas en los mejores instantes
Quiero tu incomprensión ante lo más sencillo
Y tu falta de respeto hacia las pocas cosas que valen.

Quiero que seas así, un ser humano sensiblero
Imposibilitado desde antes del nacimiento
De acceder a nada que no sea causa de un tedio
Tan atroz, y tan vulgar que sólo pueda reflejar tu nombre.

Quiero que todo esto siga un poco más
El asombro campesino ante una nave espacial
El espanto cortesano ante el alimento del caníbal
Y todos escuchando la voz de la inconciencia.

Quiero que sigas así, con tu manera tan flexible
De llegar al gris cuando se te niega el blanco / negro
De no tensionarte por nada que no puedas percibir
Por los 5 putrefactos sentidos que te concedieron, por lástima.

Quiero que mi cuello siga endurecido
Que todos mis nervios sigan destrozados
Que en el tú, estén ellos, y en el ellos, estés tú
Quiero, que todo esto siga, todavía un poco más.

Quiero que te preguntes porqué quiero todo esto
Quiero que te preguntes para qué quiero todo esto
Y quiero, también, que le busques una explicación
Y que la encuentres en el momento que más lo desees.

Y en la mañana de mañana, con el tú y con el ellos
Sobre tus domesticados hombros rebeldes
Comprenderás, exactamente, que no puedes comprender
Y sabrás, que no puedes saber, y que esto, lo supiste todo el tiempo.

Y ahora quiero que te aquietes, como rata ante la luz
Y sufras en las entrañas el poder de tu conocido más añejo
El miedo, el que te educó, el que te forjó, el que te moldeó
Hasta llegar a esto que eres, el tú en el ellos, el ellos en el tú.

Goza, ahora que crees que todo pasa demasiado rápido
De todos modos, no será especial, repítelo, no será especial.
Después de todo, no existe nada después del todo
Y entonces, que a ti te venza, yo corro el riesgo.

p.d.
mañana = respuesta
existe?
Tengo, pero creo que no quiero tener
La respuesta.

Andrea
23.11.00
00:25

Villarrica, don de lenguas

Pum! Pum! Pum! Murieron tres.
Salud, religión, los que vamos a vivir te saludan!
Entre mis dedos el origen de mi mundo, la tinta.
No son los doctos quienes establecerán quién
Será santo, ni quién lo fue.
Lo decide el pueblo. Y el pueblo, se sabe
No sabe de teología.
“don de lengua” he aquí mi blasfemia
que mi lengua sabe lamer espaldas enteras
y mientras mi boca muerde, también sabe lamer pezones.
Entusiasma el que dice lo que quiere
Se cree en aquel que hace lo que dice hará.
Yo voy a vengarme, de mí.
Probaré, por un segundo, que puedo olvidarme.

Andrea
03.12.00
14:20


Adiós a la lógica

Gracias a ellos naciste ya en la culpa
Un primer pecado lleva tu carne al nacer
El cual se lava, sin demasiados problemas
Con un chorro de agua y unas palabras susurradas.

Un pecador absuelve a otro, esta tu historia
Te la impusieron ellos, y tú aceptaste
Desde entonces, cómo habremos de razonar
Sin tener que mentirnos de la manera más blanda?

Después está el hambre, de todo tipo y color
Lo incontenible de ciertas pasiones ciertas
Y el luctuoso recuerdo del primer libro entendido
Listo a visitarte en el primer café de la mañana.

Te queda el consuelo de poder juzgar
A mi madre, a mí y a mi perro, al árbol que no planté
Y como resto todavía tendrás por un momento
La voluntad de creerlo, al menos un instante.

La diferencia no está en las cosas que sé
Y tampoco en todas aquellas que bien ignoras
Sino en la capacidad sublime, azul, mía
De alegrar tu vida, destruirla, o acabarla.

No te olvides que tu carne nació en pecado
Que ellos dicen – y a veces creen – la mía también
Pero de entre todos mi fuerza siempre destaca
Pues yo valoro la sangre, la que doy y la que quito.

Pecadores ellos, después de todo.

Andrea
25.12.00
Villarrica

Nuestro querido hermano

La búsqueda que no se dirige a un sitio
Por ser el objeto de ella aún inefable
Tiene la terrible virtud de lo impreciso
Evitando así los caminos del hastío.

Daño ajeno y dolor personal, síntesis
De un drama ya anciano, aburrido y torpe
Tan inútil como la floral fragancia transparente
De los que en el cuerpo todavía no han puesto intelecto.

El sentido se escapa cuando las normas se quiebran
Y si lo impune se torna cotidiano no hay más viaje
Que aquel que parte de un desierto donde duda es arena
Y la nada misma el destino que se vuelve anhelo.

Corredor frenético olvidado de la imposible meta
Como el lector que ignorante del futuro de sus ojos
De día o de noche urde sobresaltado entre líneas antiguas
Los destellos de la llama de su propia alma.

Qué palabras entregar a quien por propia decisión andrógina
Privado de la luz en las galeras empuña el remo envenenado
Que al ritmo del tambor tirano – el que en el pecho golpetea
Despliega lo cierto del esfuerzo, rumbo a lo incierto del fin?

Cómo de grande será la tristeza que provoque su muerte
Si ya duele así, el verlo vivir juguete de las fuerzas?
Habrá que bajar junto a él, y pervertirlo a nuestras leyes
Traerlo a nuestra mesa, al rebaño, a nuestra cotidiana estupidez.

Andrea
25.12.00
Villarrica

El que se oculta

Sobre mí un techo masticado por termitas
Me protege de la malsana lluvia informe
Que sin más finalidad que la de señalar
El sitio de cada gotera infame, viene y grita.

El suelo está hecho de ojos vacunos
Grandes, abiertos, muertos y disecados
Plataforma de un horrible trozo de Argos
Sobre la que mi espalda reposa dolorosamente.

De las paredes, para cerrar el cubo, diré
Que están hechas del blando tejido rectal
De cuanto lagarto habitó alguna dolorosa vez
Las húmedas costas del norteño pantano.

El aire es casi líquido y hace que la duda
Pregunte si no sería mejor lo branquial
O al menos abrir la puerta por un instante
Cosa por demás imposible, porque afuera, es peor.

Es preciso seguir aquí, todo el tiempo
Aunque esto no se trate de un juego
Y aunque sea más que un juego
Para darme el gusto de no ser lo que creen.

Sólo unos minutos más, o siglos,
No hay demasiada diferencia
Entre todo principio y todo fin
En el tiempo uno vale tanto como mil.

Andrea
30.12.00
Villarrica

Ustedes, Sísifo, ella y yo

Estructura mental, organización del cerebro
Ignorando la infame causa de tu condena
Tomo como ejemplo, no tu caída, varón
Sino la fuerza con la que cumples los días.

Finalmente, desde los ojos que aún me quieren
Es a ti a quien imito, de una forma oscura
Cuando sobre mis hombros soporto a todas horas
El peso convulso de un pueblo necio en su tristeza.

Soy el hijo jamás descrito de Venus y Marte
Es mía la atracción, y es mía la conquista
Pero mi habilidad en la seducción nocturna
Sin entorpecer la dureza de mis férreos juicios,

No valen tanto a la hora en que el asco me invade
Naciendo en la compasión por los que he querido
Y muriendo en el puro e inevitable desprecio
Por todo esto que se destruye, y se me atribuye.

Júzguenme todo el tiempo, si así les pasa el hastío
Mi carne asume el suplicio de borrarles la modorra
Y cada herida que en mí se abre y luego cicatriza
No es más que alimento para la nobleza de mi deseo.

Sufrir es poco, una vez o toda la vida que he vivido
Hermanitos, no basta, no es posible que sea suficiente
Y no importará que llore o guarde gélido silencio
Dentro mío guardo el mar, y en mis ojos la montaña.

Madrecitas dulces, jamás las he amado, a ninguna
Sé que es vano buscar sabiduría y pretender cariño
Y es por esto que a Sísifo sus ojos me asemejan
Porque “ella” sabe que también ustedes son culpables.

Y los otros, los más inocentes perdedores de siempre
Los padrecitos que en sincero afán de cuidar lo perdido
En verdad tan sólo intentan el disfraz a sus caídas vacías
Y con sucias manos pretenden lavar lo que limpio fue.

Pero ni siquiera esto habrá de bastar, pretérita compañera
Sísifo no es hermano mío, y habré de conocerlo nunca
Mi hermano es nadie, y nada es mi hermana
A los dos cuido, y del mundo son ellos quienes me apartan.

Mujer entera, fina pero incapaz de debilidad alguna
Ven a mi lecho que pasa el tiempo susurrándome tu nombre
Destruye lo que queda de mí sin siquiera cambiarme
Hazme tuyo, para que descubra que sólo mía eres.

Y si no vienes hoy, tampoco bastará
Soy capaz de comprender mi incomprensión
Un ego capaz de sublimar lo que no pudo ser
Un alguien que al sentir el amor no pude nombrarlo.

Fantástico aunque predecible sería la historia mítica
En la que abandono el mundo y entonces me perdonan
Que en medio de mi ausencia retumbe en sus oídos
La verdad de mi vida, la justicia de mis errores simples.

Por desgracia será lo contrario, lo inesperado y cierto
Que en el lecho de muerte sentirán la irreflexiva revelación
De que han errado, de que yo había acertado sin querer
Y que no hay tiempo de disculpas, el hijo se habrá ido.

Júzguenme, todo el tiempo, si así disimulan el vacío
Yo sé lo que se viene, y sé que duele, y no tengo miedo
Las dudas son mi compañía cuando la fe es mi guía
Y por esto es sencillo, júzguenme, lo hacen con ustedes.

No soy yo, son ustedes, inicio y final de la misma trama
La diferencia habita en el que yo hablé en silencio
En tanto ustedes silenciaron un costoso diálogo
El que quisieron haber llevado, y que ya no tendrán.

Entonces lloraré por todos ustedes, y también rezaré
Y diré palabras que hablarán solamente sus virtudes
Y callaré ante el obligado dolor de los presentes
Y todo esto, ahora lo saben, no habrá de poder bastarles.

No se habían dado cuenta, yo sólo fui un espejo
Que reflejaba lo que eran, y lo que quisieron ser

Andrea
12.01.01
23:04

Duelo tácito

Yo sé que hay gente que al escucharte cree
Y sé cómo es esa gente, la misma que ignoras
La que has elevado a un rango, tonto ignorante
Creyendo que izabas lo inmaterial de sus almas
Cuando en realidad les dabas botas para pisar al resto.

No, el brillo de sus ojos no es por querer lo correcto
Sino por la aflicción de tener que lograr lo que quieres
- Que a ti te aclamen como hacedor de un milagro –
A sabiendas de que el precio será la intriga y la mentira
Monedas de las que te finges ser receptor incompatible.

Tú y tu moral de carne restringida, tus conceptos vanos
Conservación de energía, concentración de la idea
Manipulación aprendida, palabras de manual extranjero
La sensiblería para los sensibleros, elegante truhán
Para los hombres las mujeres y la guerra, lo que no sabes.

No sé si compadecerte, detestarte o simplemente olvidarte
Te harán pedazos, ya lo traman, sin saberlo ya lo piensan
A estos no los engañas, a estos no hay demonio que los cure
Te harán flaquear, te harán dudar, te doblegarán en silencio
Mientras tu salmodias irredentas estrategias de locura senil.

Por mí adelante con el circo, el pan y la buena fe
De no ser por cierta espina que molesta al andar
Cierta ofensa precisa, estigma inconfundible del egocéntrico
Detalles que casi nadie nota, palabritas, algunos gestos
Y ese mecánico despreciar lo más cierto de la vida.

Puede que yo sea cómplice de tu error, por mis omisiones
Mas habrá de admitirse ciertas cosas, sólo algunas
Por ejemplo, que yo no nací para el ojo del inexperto
Que sin ocultarme, en pleno anonimato cumplí mi labor
Y que alejado del error señalé el sendero, el que obviaste.

Lástima – para ti - que a mí no puedas venderme entusiasmo
Que mientras tú lees por trozos yo lo haga por volúmenes
Que cuando tu hables de animales yo lo haga de personas
Que mientras piensas en fórmulas y modelos sin vida
Yo estructure en simbolismos llenos de sangre y carne.

De todos modos, a manera de consuelo, si es que existe
Nada dura, y serás parte de la nada, así durarás
En tanto que los míos, todavía más pocos, permanecerán
Como yo, y aquí no lo laborioso, sino lo extremo
Eso de ser sincero, eso de tener la razón, eso de no fingir.

Debió ser bueno aquello de ciertos momentos cruciales
Lo sé por experiencia ¿quién no vivió instantes en su vida?
Pero, así también debe ser más bien triste no conocer más
Del punto pasar a la línea, de la tierra al cielo, sin más
Debe ser deprimente sorprenderse a cada rato alguien limitado.

Ay, lo siento, tus momentos no valen nada a cambio de tu vida
Lo has perdido todo, no valen las mentiras, tú y yo lo sabemos
Te queda tan poco que hay que bajarse el sombrero y hablar bien
Señalar tus aciertos, tu férrea voluntad, los discursos necesarios
Y con el tono que siempre te ha gustado tanto, el que te perdió.

Lo que me pesa es que no haya reconciliación posible
Esto de tenerte ahí, confesando lo que me sé de memoria
Que la narración es posterior a los hechos – donde no estuviste –
Que las justificaciones están hechas todas de palabras
En total coincidencia con tu mente, que sabe no se puede volver.

Sin embargo, gracias a nosotros, todavía estás a tiempo
Toma tus cosas y vete, es casi el último segundo
El precio es que lo que queda lo vivirás recordando este pesar
Pero si quieres, claro está, quédate entre nosotros a intentarlo
Puede que llegues a la corona sin pasar por la cruz.

Nunca es aburrido optar entre el riesgo y la certeza
De no ser porque nada nunca es seguro, ni siquiera esto
Por lo que te ofrezco la carta suprema de redención
Una petición, chiquita, que cabe en cualquier bolsillo
Que me sorprendas, que era cierto que tenías la verdad.

El punto, como el segundo, son conceptos eternos
Así que tomo asiento, para esperar sin desesperar
Con la recomendación de final, el vocablo oculto
Algo que suena y dice conmigo no vas
Conmigo no es lo querido, sino lo que se quiere.

Andrea
05.04.01
00:03

El saludo

Disposiciones de un dios cruel, por inentendible
El juicio que viene por quien lo ignora todo
Y lo recibe aquel que lo comprende casi todo
Y detrás de la pantalla tan solo un par de tiesos.

Voluntad preciosa, diamantina necesidad
Entre el lodo de tus deseos más humanos
Banderas repletas de inscripciones de renuncia
Y el aroma de la cera derritiéndose en los cementerios.

Oscuridad sin violencia, piedad sin bondad
Qué le cuesta al ave volar en la noche?
Difícil lo tuyo, la transpiración en las tráqueas
La fe apagada bajo las uñas largas, pintadas, cortadas.

Esto no es más que un ejercicio vital, donde todo muere
La muerte después de la vida, final de cristal roto en dos pedazos
Y la nieve en las pupilas, la sangre en las heladeras
Tres o cuatro ladrillos para levantar una catedral olvidada.

Responsable o culpable, libertino o natural
Gajes de poder decidir el propio rumbo
A la vista del pueblo, que lleva la voz de dios
Un dios que ansía morir de manos de sus creaturas.

La oferta de no tener salida, de no querer escapatoria
La extinción de las pretensiones, aniquilamiento del deseo
El ocaso por receta, el declive de las emociones
El vómito en los labios, el recuerdo en las manos.

Magia de no despertar, de mantener el sueño
Vacío, predecible, multitud de abejas sordas
Con el niño que se pudre en una celda
Y la celda que se pudre en la mente del mudo.

Belleza, los que vamos a vivir te saludan!

Andrea
01.05.01
21:46

El profeta develado

Va a llegar el día en el que dejaremos los vegetales
Y nos animaremos por fin a probar el sabor de la carne
Será riesgoso, pero inventaremos cosas con qué cazar
E inventaremos un ardor externo que nos queme la piel
Algo más caliente que lo que habita dentro nuestro.

No falta mucho para que al mirar al cielo no tengamos temor
De aquí a poco construiremos cosas en donde vivir abrigados
Y en lugar de vagar por todos lados detrás de nuestra comida
Fijaremos nuestro alimento en un punto, en un lado, cerca
Para que no muramos por comer, para no viajar por comer.

Para esto será necesario comunicarnos, ya veremos algún modo
Tenemos manos, bocas y ojos, con eso será más que suficiente
Para llegar sin salir, y no como hasta ahora, que partimos sin llegar.

Vamos a tener fe, vamos a tener confianza, vamos a trabajar
Pondremos todo el esfuerzo en cambiar las reglas de hoy
Modificaremos los modos, cambiaremos las formas
Pero cuidaremos siempre, será lo que más protegeremos
Esta nuestra manera de ser, esta conciencia de ser los elegidos.

Cómo sé yo de estas cosas, se preguntarán mis pobrecitos fieles,
Antes que nada diré que no es agradable percibir cosas tan difíciles
Tener visiones y poseer vocablos que nombran cosas inexistentes
Pero soy profeta – y como todos los profetas, profeta a su modo –
Y por ello no decido ni el cómo, ni el cuándo, tan sólo asisto.

Así, a pesar de las posibles burlas, censuras, u odios que pueda generar
Y aún por encima de mis propias dudas, y mis personales quejas
Diré a quien quiera oír todo lo que ha de venir, que será lo que pasará
Y aún algo más, para aquél que habrá de venir en un tiempo sin mí
Cuando este y otros pueblos comprendan lo incomprensible, lo sencillo.

Veo un teléfono, una carta, una nave espacial
Veo sacerdotes de blanco, y presidentes de trajes negros
Veo un automóvil, una guerra, una cruz roja
Veo una escuela, una universidad, y unas cuantas cosas más,
Pero sobre todo veo, que nadie ha muerto sin llorar.

Pobrecita raza, pobrecita humanidad, que nace llorando
Y que debe aprender a reír, porque no ríe al nacer.
Pobrecita raza, que sabiendo que a lo común no se le rinde culto
Venera el dolor, paseando orgullosa sus lágrimas superiores
Y se siente ofendida o vergonzosa cuando alcanza a sonreír.

Pobrecita raza, esa que debe recurrir a chistes para alegrarse
Qué tristeza de vida aquella en la que en el ingenio aporta felicidad
Qué tontería sumar o restar donde nada cambia por nada ni nadie
Y qué torpeza más suprema conocer lo que no se quiere conocer
Tan sólo para admitir que lo que sucedió, y sucede es inadmisible.

Todo es mentira, salvo esto
Fin de la espiral
Su principio
Shhh
.

Andrea
09.05.01
23:07

No sería

El agua que cae de las nubes, travesura de algodón
A la que llamas lluvia, no es lo que crees, y nunca lo fue
Y la luz y el calor, que te tiñe la piel de otro color
No es por eso que llamas sol, no es por una estrella abandonada.

Facultad de ser, potestad de renunciar
Tu cerebro buscando caminos
Sentimientos del Nazareno
Una pista de aviación, donde los buitres hacen el nido.

Volar es más fácil, y no es posible en compañía
Cuando el otro va siendo el auricular olvidado en un diván
Las revistas y los libros postergados, y la cena, frugal
No es más que un pretexto para ocultar la ansiedad.

Un poco, sólo un poco, algunas palabras que dije
Intentan de lejos, sujetar de algún modo tu cabellera
Pero no tiene caso el afán, la causa está ganada, olvidada
Y el laurel, ahora marchito, reposa tranquilo bajo el río.

Andrea
02.12.00
14:20

Pero...

Habíamos soñado con un majestuoso mar
En donde duras rocas resistían la embestida
De enormes olas bravas, pulcras, dolientes...

Pero, cuando despertamos todavía alegres
No teníamos más que un estero olvidado
Y un cuervo viejo, cansado de graznar.

Pretendimos una montaña única y sublime
Que le impusiese al sol su quieta presencia
Y a la luna, nívea competencia distante...

Pero, al resbalar entre escuálidos pedregullos
Nos sangraron las entrenadas rodillas
Y sólo vimos maleza y una espiga marchita.

Entonces nos jugamos al abismo perfecto
A la negación a toda luz y a toda imagen
Bebiendo la confusión del arduo cansancio...

Pero, nos vimos tan jóvenes y hermosos
Que nos atropelló la risa por un costado
Y sin querer nos levantamos, sin pasado.

No resultará extraño, así contado
Que en silencio decidimos confesar
Nuestra gran historia de pasiones ideales...

Pero, cuando por votación nombramos al escriba
En la esquina de la calle de nuestros días
Apareció el niño del robo, con el índice apuntando.

Supimos que fue robado
Supimos que fue golpeado
Supimos que fue violado

Y no dijimos nada
Y no hicimos nada
Y pensamos tanto...

Comprendí, livianamente, que estaba al final
Y la luz no existía, y tampoco el fin
Tan solo mi dolor, anclado en un pecho frío.

Andrea
18.08.00
00:15


Los tres y ella

En boca de Píndaro sólo fue mujer por esposa
O por madre fértil, a las ordenes del cielo,
Pero ella, desde aquí, era niña cuyos sueños
Pasaban por una compañía cierta, cotidiana.

Le dibujó un ropaje de cuello y corbata
Un maletín negro y perfume en el cuello,
Pretendiendo un caballero, una figura,
Estampa del que llega y abraza al retoño.

Y la vida le dio más de lo que quería,
Y gozó, por un instante, de cierta abundancia,
Del dulce mareo del triunfo anhelado,
Del despertar seguro con la victoria en el lecho.

Pero era niña, y era aquí, y no comprendió
Que en todo juego, como el de la vida,
Más de uno participa, y no hay empates
Sino victoria y derrota, más tarde, o más aquí.

Y le tocó jugar entonces, ansiosa y tímida
A la carne disputada, a la creación del instante,
Y falta de práctica, fue perdiendo las fichas,
Una a una, por horas que fueron meses.

Hoy, sola, sigue jugando en un galimatías mental,
Preguntándose en el tiempo, qué del momento
En el que el destino cambió el rumbo, los hechos,
Todavía apostando, creyendo posible lo que fue.

Le faltó un poco Homero, la espera activa,
El engaño planeado, durante muchos años.
Y le faltó Virgilio, con la muerte por nada,
Con el honor de una noche para entregar la vida.

En tanto él, luego de mil batallas, todas ganadas,
Tomó a los tres, y los sentó a su mesa, hace tiempo
Para escucharlos discurrir, verso tras verso,
Hasta comprender, en silencio, cuánto la extrañaba.

Andrea.
30.08.00
00:16

Ni hierro ni uvas frescas

Besarte, sin llegar ni pretender ninguna descripción
Estar en ti, y antes, estar cerca de ti,
Partes de un todo, parte de mí
Y adorar esa parte, y que sea parte fundamental.

Hacer un pacto con tu boca, olvidar al mundo
Y en mi bautizo, hecho con tu lengua
No cambiar mi nombre, agregarle el que llevas
Para que el nombrar el tuyo, o el mío, sea lo mismo.

Todos te amarán como yo, todos te querrán igual
E incluso más, todos, todo, mucho más
No hay ninguna diferencia a mi favor, salvo una,
Que de la nada, solo a través de ti he de emerger.

Míralos, son de hierro, o de uvas frescas
Yo no existo aún, permanezco en un limbo
Estoy sin ser, en espera, sin tiempo
Respirando el soplo de una pasión en gestación.

Tócame y arrasaré tu historia.

Andrea
26.09.00
23:57


Porcentaje virtual

Esos pobres chicos ricos
- para no hablar de los pobres –
que estudian para un examen
dos, cuatro y hasta seis libros

tan sólo para ir a contar
llegada la fecha estipulada
el 10% de lo que conocen
y recibir por ello una buena nota

Me hace pensar que es al revés
Y es del mismo lado, todo el tiempo
Que cada quien sólo mira un examen
Esto es, un 10% de lo que es.

Así, cuando la gente entra en mí
Y me obliga a pensar, cambio los términos
Dejo la claridad de los sentimientos
Y llego a conclusiones asombrosas, y ciertas.

La ropa es pecado, esto lo sabemos todos
Pero soy yo quien lo dice, y así
Les doy el gusto, la pobrecita sensación
De leer un mal examen, un 10% más.

Me dirás alguna noche de mal genio
Entre colillas y vasos de cerveza
Que de la gente no me ocupe mucho
Que no vale la pena, dirás lo que se dice.

Mientras yo, una vez más callaré
Me tragaré como a un sapo leproso
Las ganas de decirte sonriendo
Que entre la gente estás vos.

Y, si ebrio me traiciono, es decir
Si me doy la razón, y confieso lo que sé
Sentirás, antes de decirlo, que soy imposible
A lo cual responderé que viví equivocado.

Como ves, hablando de vos
Apareció la gente, eso lo escribí
Y eso no lo viste, hasta ahora
Luciérnaga sin carga alcalina.

Por eso vuelvo a mí
Por no tenerte.

p.d.
Y no es más que el 10%

Andrea
15.12.00
23:06

Depre

Entre las luces de esta habitación viva
Dejo que tu nombre me asfixie el ánimo
Para que me arrase de manera inevitable
La más perra de las ausencias...

Como gotas de sodio deslizándose hasta la indovenosa
Así me pasan los minutos que registran esta difícil vida
Que pasa con los bolsillos vacíos ya de encuentros
Y me espera, ella a mí, cuando apenas sí respiro.

Se ha extendido el umbral del dolor, y dislocado
Los confusos espacios de cada mueble mental
Que se posan y sin moverse chocan con la imagen borrosa
De aquellas pretensiones tan mías, y casi perdidas.

Roncamente me ladra una nueva etapa depresiva
Una en la que no hay lágrimas y dolor aún menos
Donde las pasiones se vuelven tan impersonales
Que las cosas que me pasan me tienen sólo como testigo.

Mirándome ya no puedo verme atado a nada
Sé que no puedo moverme, estando así sujeto
Pero ni el movimiento mismo logro entrever
Y a pesar de mi lucidez mi voluntad se extravía.

Todavía puedo distinguir de los sueños lo real
Y sé lo bueno, y sé lo malo, incluso me importa
Pero el pesar lo domina todo, es la respuesta
A cada negación de dar un paso, o callar una frase.

Todos los órganos trabajando perfectamente
Sabiendo por y para qué hacen lo que hacen
Y colocados todos en el exacto sentido de todo
Pero también, con la invisible huella de lo que no llegó.

Andrea
30.12.00
20:55
Villarrica


Sinceridad

Me gusta ver cuando caen en pedazos
El conjunto de sus dramas pueblerinos
O la maraña de miedos de nobleza
Me place todo lo que sea decadencia.

¿no lo sabías?

Hay algo que veas que no sea decadencia?
Suelta tu cuerpo mientras no sea un cadáver
Entrégate y equivócate todo lo que puedas
Finalmente, tampoco eso será suficiente.

Mira al sol, jamás podrás tocarlo, jamás!
Cierra los ojos y vuela con tu imaginación
Yo tengo los boletos ciertos de otra nave
Los que te transportan a la inexistencia.

Vocalistas cantando en falsete, arte actual
Guerras por computadora, lejos de la burla
Lo ideal hoy es un afeminamiento total
Y no parturiento, sino de miedo a ratas.

Maricas del mundo, uníos!



Era bello, y para ciertos personajes no era más que un bravucón
Pues, se la pasaba gritando a cuello partido la falencia ajena
Parecía que reclamaba venganza por vivir un tiempo más vacío
Podía verse que sólo en la historia encontraba consuelo a su vida.

A veces, alguien respondía al duelo, y se daba el enfrentamiento
Hay que reconocerlo, era hábil como un zorro, fortaleza de mula
Sin embargo, en las condiciones por él impuestas se daba la nota
Una calle oscura, sin testigos, plena noche y después, el silencio.

Afortunadamente lo vi, concienzudamente lo seguí paso a paso
Y vi la daga que desde su puño atravesaba una garganta brutal
Y vi el plomo horadado reventando el romántico músculo poético
Y hasta una espada abriendo de un solo tajo la libertad a las vísceras.

Palpé y olí la sangre por él derramada sobre el asfalto o la arena
Y vi su sonrisa, sus puños apretados, su mirada quieta y fija
Escuché su respiración tranquila, sus pasos alejándose en silencio
Y sentí, como nunca antes había sentido, que alguien tenía razón.

Admito que lo odié, no por lo que era y por lo que llegaría a ser
Sino porque con tan solo existir señalaba lo que yo no sería nunca
Esto lo admito, pretendiendo que así podría ser más de lo que soy
Pero es sabido, por todos, que no basta, no bastará hasta que nos mate.

Debe ser bueno no confundir la necesidad con necesitar de alguien
Y sentirse huérfano y no reclamárselo a nadie, sino defenderlo
Y callárselo todo para sólo expresarse a través de una mirada fugaz
Debe ser bueno, estoy seguro, morir por sus manos, sintiendo su alma.

Andrea
07.01.01
17:11

Fue hoy

Tú y el vano dolor de las gentes
Yo y mi dolor de no dolerte

Esta noche, y no otra
No soy más que una queja entre los hombres
Un montón de polvo ahogado entre libros viejos
Un payaso sin maquillaje en el seno de un aguijón.

Fue hoy, hace una hora y media
Los búfalos parieron cien codornices azules, cada uno
Y hubo un caracol que cansado de sus cuernitos al sol
Antes de morir vomitó una dulce montañita de excremento.

En otro lugar cercano un pintor dibujó un paraíso vendido
Mientras un orfebre ciego encerró en un reloj la mitad de las almas
Y la gente bailaba, reía y lloraba todo a intervalos
Durante los cuales algunas hienas se echaban a dormir sobre los pinos.

Y pensar, diré dentro de un año, o quizás más, que fue hoy
Hace una hora y media, cuando la idea no quiso ser pensamiento
Y el corazón por fin dudó de seguir hablándole a los labios
Porque la fe se creyó desgraciada y por tres veces dijo mi nombre.

Andrea
31.01.01
23:45

Sólo es agua

Solo es agua pienso y siento a veces
Cuando al salir del edificio la tarde oscurece
Y las gentes se apresuran a buscar abrigo
Bajo paraguas o ropas que le cierran el paso.

Cuando finalmente arrecia la tormenta
Y todo es tronar y relampagueo impredecible
Bajo mi mentón buscando mi propio pecho
Sintiendo el roce del algodón en mis mejillas.

Hay un hormigueo que entrevera mi cerebro
Como infinitesimales serpientes de acero
Al acecho de una sola rendija en la estructura
O, a falta de ella, un punto débil que perforar.

Lo diferencial se opone sin ser antónimo
Y privado de una cadera que sujetar
Mi mano busca el puñal, la daga y la espada
Sin querer admito que busco el aroma a pólvora.

Vos y yo lo sabemos, lo supimos todo el tiempo
Habíamos leído que conocer lo que ha de suceder
No implica la posibilidad de cambiarlo en nada
Que el dolor mengua pero no por ello se extingue.

Saber “es grave, pero no es serio”
Cambian los colores y, ante la verdadera potencia
Algo se destruye y otro algo se imagina
Queda el madero, izar la bandera humana.

Baco, ven a mí, hazme compañía, recuérdame
Que soy mortal, que habré de vivir más
Que una cultura absorbe a otra y se llama historia
Que lo que comparto es una parte más de la nada.

Primero ofrezco el sudor, las horas diurnas
Después reparto las monedas, cobre y oro
Antes de tener nada ya lo sacrifico
Pierdo, siempre, en un principio.

Ahora que sé que el tan temido escándalo
Es al fin el que sacude la mugre de los días
Y que mi fin no está en mi principio
Puedo callar, y que ello sirva de advertencia.

Andrea
17.12.00
15:20

Recurre a la novedad

Como cal en la garganta y piedras en los zapatos
A condición de un alguien insensible en absoluto
Así el cansancio aboliendo toda posibilidad de reclamo
Así la desesperación que enerva sosegando el clamor del suplicante.

No importa lo que vayas a decir, cuando decir es azufre en la llaga
No importa que calles, cuando callar es ya la ofensa del galeno
Doble filo del que poseyendo lo que merece pero que no creyéndolo
Pierde la repuesta a la acción, y se extravía en su propia negación.

Enhorabuena a los juicios!
Aferrarse mentalmente a lo aberrante
Exponer lo posible como realizable, e incluso como ocurrido
Y creer en el pacto fétido y tácito de los que festejan seas como uno.

Al final, no será la locura patrimonio minoritario
No será la ceguera la bandera de los independientes
Cuando las explosiones sean lentas y el derrumbe cotidiano
Un poco más lejos, cuando el futuro comience mañana.

El aroma del cuero del calzado que calzarás mecánicamente
La risa repentina, entrada la noche, torciéndote la boca
El agua caliente mintiendo suave sobre tus roídas espaldas
Y un temblor lúgubre y oculto aguardando en las esquinas.

Lo incierto de la fe, del cariño, de lo que has hecho esperando
Lo rojizo y contundente del anhelo no hecho y aún así tangible
Porque también en tu ser anidó la dulce tentación de la conquista
Sospechada fiereza reservada a los audaces de corazón.

Recurre a la novedad, santíguate ante lo inverosímil
Compra boletos de cine, de ómnibus, de lo que sea
Paga por un mapa falso en donde puedas ubicar Delfos y Abdera
Grábatelo en el pecho y recitando el nombre de constelaciones
Termina de asesinar tu historia confesando bien adentro,
En ausencia de todos, que pudiendo no pudiste
Que creyendo, que en verdad creyéndolo, no creíste
Que ante lo efímero e impreciso de un aparte de miasma
Elegiste la jovial y transparente mundanidad, llena de descripciones
Con la que ahora duermes, con los bolsillos llenos y el alma por fin estéril.

Andrea.
23.05.01
00:22
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Guerra

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