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Silvio M. Rodríguez C.
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MensajeTema: 1    Sáb Mar 24, 2012 9:24 am

DESPUÉS DEL CREPÚSCULO



Un artista no vive una vida personal como nosotros; la oculta, obligándonos a acudir a sus libros si queremos alcanzar la auténtica fuente de sus sentimientos. Por debajo de todas las preocupaciones de Pursewarden acerca del sexo, la sociedad y la religión (todas abstracciones fundamentales que son un motivo de parloteos para nuestro cerebelo) hay sencillamente un hombre torturado más allá de lo soportable por la falta de ternura del mundo.

Lawrence Durrell. Justine.



Real

Pues no, no soy ese sueño que es posible hacer real
Soy todo lo contrario, la huidiza y arcana realidad
De la que sólo soñando es posible huir siempre a destiempo
No como el pródigo, sino como el avaro al final arrepentido.

Una realidad tiene el defecto de discernir, entender y comprender
Los fundamentos y basamentos sobre los que se erigen locura y absurdo
Como también el diáfano llamado inaudible que a los genios atormenta
Las bocas tapadas de todos los volcanes
que aguardan su tiempo con los hombros cargados.

Sé, y es difícil saber, si te impulsa lo que quieres
O te retiene lo que temes, siendo el producto lo mismo
Búsqueda de cielo, rechazo del infierno
Y sé que no sabes qué es uno y qué no es lo otro.

La distancia entre la Verdad y la fe, siendo el producto lo mismo
Creer que se cree, afirmarse agnóstico, o callar sin amar
Igual, saber que es igual, tanto cariño y tanta costumbre
Y en la confusión que no es tal encontrar el alivio de lo social.

El pecho liviano, cuándo la incógnita es el nombre del humano
En cuya mente se gesta la cuestión de qué poder hacer realmente
Bajo la lluvia de improperios que el vulgo execra con admiración
Sin nada del cobijo de aquel desprecio que sólo el individuo puede poseer.

Ya verás, si quieres, que algo dulce no habita, sino se esconde tras el dolor
Sin definición de precios, caminos, o barreras a romper, o puertas que abrir
Nada más que la simple cura a la llaga, el consuelo, que no tiene color
El abrigo, del que sólo saben los que han sido huérfanos del afecto requerido.

Resbalando, impermeable al fondo común, contra la llanura común
Hasta la cumbre del imposible, como simple ejercicio emocional
Con la inteligencia puesta sobre cuantificables células, lejos de una metáfora
Envoltura de concepto racional, lo cierto que acepta y deja escapar lo que lo supera.

En la cima, a donde no se llega de pronto, el producto no es lo mismo
Antes, los aplazamientos de la carne, la herida cerrada, la picazón contenida
Una forma de ser en tanto no se hace, y de no ser en tanto se ejecuta
La distracción visual, una brecha entre el fuego que quema y su visión que ilumina.

Lo lleno se escapa, como un globo nutrido de gas, y el niño mira lo que no ve
Y siente lo que no puede expresar; comienza a saber, se inicia en las sospechas
Lo lleno no acude a la cita, y no se llega hasta el mismo, mutación intrínseca
Lo lleno es uno, y uno es lo lleno, y si no los demás, el calor, la plaza repleta.

Entonces la pregunta que parece fatal: ¿qué va a pasar mañana?
Entonces la respuesta que parece mortal: no va a cambiar.
Un manuscrito que jamás fue encontrado, aunque cierto por ser imaginado
Que dice: nadie podrá ser honesto contigo.

A la hora de nadie, no te quedan dudas respecto de lo que ocurre
La ausencia acostumbra vestir de sensitividad, se palpa lo que no está
Del otro lado, por oposición primaria, rodeado del bullicio demasiado tangible
Muerde la incertidumbre, la esperanza más voraz, de que todo ello no puede ser.

Incredulidad, la vida después de los dogmas
La muerte después del jazz
Dos rubias dos, y más, otorgándoles sentido a la industria farmacéutica
Y la doceava parte de los marginados ofreciéndoles la vía a los filántropos.

Cómo es la vida de aquel al que no se le escapa nada, siendo eso lo que necesita?
Cuando las mujeres copulan los hombres juegan, hacen el amor, no la amistad
Es por esto, creo que está escrito, que aunque del enemigo – cualquiera sea –
Se busque su muerte, lo que se desea es su aprobación, su visto bueno a nuestra dignidad.

De cara al tiempo - el escapista por excelencia -
Mamá señala lo bueno, papá acostumbra a castigar lo malo
Y el niño, con metálica cuchara, sorbe los restos de su raza
Prurito de la insatisfacción, el manual perfecto de la imperfección.

Delete lienzo de Verónica.
Josué 10:12
Carnaval
Como si acercarse al más grande fuese lo mismo que alejarse del más pequeño.

Smarc
15.05.01
23:33

Otros notables

Siempre fueron notables aquellos hombres
Que con fuerza y habilidad guerrera
Supieron afrontar la espada con la espada
Ya en guerras de conquista, ya en guerras punitorias...

También, aquellos que con infinita paciencia
Supieron arrastrarse por el lodo de la política
Hasta lograr acceder a un poder indiscutible
Con el apoyo del pueblo, y el odio de los pares...

Y en todos ellos es posible encontrar un punto común
Marcado en las respuestas a cada ofensa recibida
En donde cada cual se define en una única capacidad
De absorber la mala fe, y destruirla con un poco de sí mismo.

Momentos así, son de esclavitud, todos ellos
Cuando la tiranía es de la egocéntrica incomprensión
Y el campo de batalla, el único posible, no es más que el tiempo
En el que se rechaza la muerte, a cambio de la juventud alegre.

La Historia cuenta, y la experiencia no deja de corroborar
Que la ancianidad decadente y prematura, tiene por hogar
Toda celda, todo destierro, todo vivir entre desiguales
Y que sólo es posible resistirla guardando un niño en el corazón.

Andrea
06.11.00
23:20 Hs.

Acaso vos

Todavía las hormonas podían responder por tu rostro
Cuando ya cierto cansancio se dejaba adivinar en tus pasos
Y en tus ojos, que esquivaban la fatiga de cada página impuesta
Se instalaba la fragua con la que probarías tus sentimientos.

Recuerdo entonces lo perenne de tu partida de difícil final
Estuches de sables sin uso, como la sangre inútil de tantos vivos
Remolino confuso para la mente, aunque diáfano para el espíritu
En ese entonces, cuando vestías una piel que huía de la tristeza.

Con lo más alto como meta secundaria ya te habías atrevido
A la vagancia impune, al gesto continuo de escuchar otras voces
Postergando la saturación a la que todo lo social suele empujar
Expandiendo cada parte de tu ser a precio de acribillar lo notable.

¿Y ahora?

Un fugaz hoy, que sabes, que enteramente sabes y precias justamente
A través del acto preciso con el que sujetas una cintura o clavas un beso
El peso gigante de una parte de la ignorancia que te privaba del estilo
A la que día a día has aprendido a detestar dulcemente, como a lo que ya no eres.
Pero que fuiste.

Lejanía de ascensor, puertas cerradas a botón, destino conocido
Satisfacción de una breve estadía en el espacio de no ser visto
Juego de venganza, silencio oculto en el que postergas la postergación
Y te miras un poco, y te comprendes, y sientes tanto que debes seguir.

Sospecha que roza lo cruel, de un entusiasmo, de una certeza bondadosa
El sentido de cada cicatriz, la dirección de tu voz cuando calla o llama
Cosas así, nada que pueda decirse, pero que reflejas por haber ido siendo
Lo que eres, como parte de lo que quieres, y que es lo que se quiere.

¿Y mañana?

Despertar y tropezar todo el tiempo con cosas bellas
El agua del cielo, la protección de que gozan los inalcanzables
Una compañía que atestigue la soledad calmable solo por un mundo
Y el mundo como testigo de una solitariedad solo renunciable por alguien.

Progreso de panal de abejas, coordinación de los logros
Desarrollo de reptil, logro de sostenerse en la historia de su tiempo
Crecimiento inverso, expansión diluida en el centro jamás tangible
Vivencia estática del movimiento, el corazón pleno, el alma llena.

La vida después de vivir, propagación del mensaje aprendido
Compromiso de contrapeso, salvar en respuesta de salvarse
Aunque no se sepa, no se valore, o no nada, ni nadie
Porque el futuro es así, transitar un sueño que otro ha anhelado.

Smarc
01:04
25.06.01

Números

I

Lo que yo siento es muy sencillo
Como todo lo que no sé explicar
Mis manos queriendo tocarte
Mi mente fija en tu memoria.

Quiero tocar el sol, y beberlo todo
Y aunque sé esta es solitaria empresa
Te quiero llevar conmigo a escondidas
Sujetar tu muñeca y obligarte al abrazo.

Ante el sueño perdido y recurrente
Del guerrero que venciendo a otro
Se vence a sí mismo y se da muerte
Quiero matarme y descubrir que a ti nací.

II

Estas cosas yo no diría, ni pensaría
Si tuviese tu sonrisa y tus gestos
La promesa cumplida y no dicha
De que hay tiempo, espacio y voluntad...

Fulminarme es mi cotidaneidad
Ofrecer los ojos diamantinos
Y cegarlos al filo de la hoja
Señal precisa de que no me importa
Lo que también me importa.

No es para mí lo que llaman procrear
Menos aún lo que definen recrear
Lo mío es una tenaza y un puñal
Tus piernas y tu boca, prisión y muerte.

III

Te advierto a destiempo, por darte el gusto
Que por ti no pagaría una sola moneda
Que antes mi vida sería destruir el mundo
O construirlo de vuelta en un bostezo aislado.

Te diré, claramente para que lo repitas
A todo aquel que te roce o te desee
Que conoces a alguien que conoce la Historia
Al cual sabes robarle el hastío de lo que sabe.

Andrea

La verdadera destreza

De un golpe constante comenzó a llover hacia arriba
Los pájaros, asustados, tiritaron en el corazón una mentira
Y mientras los ríos de normalidades se secaban gimiendo
Cada gusano de todo leproso empolló un huevo de azúcar.

Alguien que sabe que a la inutilidad rebosante de tus acciones
Le pintas el camuflaje de compasión por quien no puedes superar
Alguien que intuye que en medio de la fácil risa franca de tu boca
Permanece liado un alambre de púas, sus ansias calmadas por un cuerpo
Que no es el tuyo,
Que quieres sea el tuyo

Los tejados bostezaron de vigilia, como despertando de alegría cierta
Emprendiendo un rojizo vuelo que dejó sin límites a los hogares falsos
Dejando tras y bajo sí un millonario puñado de proletarios bípedos
Que por fin comenzaron a mirar el cielo con las narices abiertas.

Nadie, suposición audaz de que nadie, nunca adivinó ni adivinará
Tus temores primarios, la grasa en el abdomen, tu genética lastimera
Nadie que vea tus esfuerzos vanos, nadie que lo diga, nadie que sonría
Nadie como testigo del temblor al que un abrazo caliente te arroja
Abrazo que no es el suyo
Abrazo que quieres sea el suyo

Un guepardo siempre lleva en los ojos la marca de dos lágrimas negras
- Fruto dulce del dolor de saber desde la cuna de selva y muerte segura –
La de la experiencia que esquiva el llanto, la del conocimiento que aleja el suplicio
Y en las fauces el extremo deleite de la pureza venciendo a la inocencia.

Alguien responsable de poder ver lo que habrá de ocurrir, y lo que ocurre
Pero sin nada que se le pueda atribuir, la distancia mental y física
Entre la cámara y el actor, entre el vidente y la visión, entre testigo y autor
El sueño como parte del que sueña, necesitando del soñador, y no de su nombre.

Si cuando llega la noche tus labios se contraen al imaginar su sonrisa segura
Y con el primer albor presientes que todo será espera del mismo véspero
Es entonces que antes que enfrentar has eludido, con uno u otro color
Nube de astucia en feroz y baldía lucha contra el brillo de la simple inteligencia.

Pierdes, más allá de mí o de cualquiera, pierdes como siempre
Por la viga y la astilla, por el arriba y el abajo, por los hechos y las palabras
No por pensar, sino por el objeto de tu pensamiento, no por tus acciones
Sino por tu ausencia, ahí cuando estando fue lo mismo que no estuvieses.

Oye, de soslayo un vaticinio que dice que tu tiempo llega a hora
Que aquí no te queda mucho, ni a tu compañía de promesas inconclusas
Más o menos clara tu desesperación, a merced de la bondad o la justicia
Después de todo, mirándolo bien, has perdido siempre, todo el tiempo.

Smarc
00:26
18.06.01


Mañana, con la higuera

Un siglo es un peso, un peso que llevo sobre los hombros
Una vida es una historia, una historia que callo en la noche
Una muerte es un silencio, un silencio que le cuento al véspero
Cuando llegan tarde y las sierpes todavía sueñan en el estanque.

Recuerdo el Bósforo, la noche que dejé de morir.

Mañana es el futuro, el futuro es lo mismo
Hoy es diferente, sin poder golpearte
Porque en algún lugar del mundo existe un nido de arañas
Que sabiéndolo oculta mi nombre, y lo ofrece al vacío.

Lepra constante, invasión mental, confiada y tenaz
Cuando el odio no me muerde, sino me cosquillea los pies
Estación terrena, el camino al paraíso es un pezón infame
Y el infierno lo llevo dentro, y es todo hielo y coral.

Higuera locuaz, te han traicionado de raíz, lo saben
Negaste el imposible, te hiciste real y así te asesinaron
Y ahora, unos años después de que ya no estás de pie
De quién hablan sino de ti? De quien escriben sino de ti?

Los que mueren asesinados como una higuera por una orden
Sin saberlo y sin quererlo despacio pueblan la memoria docta
Y entre el horrendo moho del populacho festivo y execrable
Se deslía una leyenda inconsciente, pues nadie sabe el nombre del buen ladrón.

Mañana será otra mentira, esto lo ignoro
Me entrego a lo que todos saben, a lo que conocen
Yo no soy de aquí, nunca lo fui
Y pensar, que alguna vez pensé...

Andrea

Almacén y Monasterio

Ya estuve, con testigos ciegos, con sorda compañía
Allí donde se ama con obras, y no vale su peso
Donde se renuncia evitando la ajena caída, y no vale
Estuve con los dolientes, con los verdaderos condenados.

De pronto se te asemejan, o te les asemejas, sin distancia.

Hacer es realizar sensorialmente un intento
Que se define inexplicable por temor a su descripción
Porque para muchos el terror habita no en lo innombrable
Sino en el trágico día en el que lo inefable cobre palabra, verbo.

De ida al almacén, con el frío rasgando la corteza orgánica
Vi dos palomas a mi derecha, en inicio de la noche
Derecha y arriba, yo estaba a su izquierda, a su abajo
Atisbas una parte, conformándote con el temblor de lo preciso.

Ya en el monasterio, cubiertas de lana las falanges a la mitad
En pleno miércoles mercurial, con una vela roja y otra azul
Releí muy despacio aquel libro en donde no hay nada escrito
Para llegar de nuevo hasta mi y hacerme transparente para olvidar.

Como el sudor que brota de entre los dedos de tus apretados pies
Así se lame de realidad el pájaro que le debe su colorida existencia
Al homicidio del gusano bisexual de tierra, al que le vestirán de moral
Corto viaje al plagio, también truncado por la más personal de las decisiones.

Sin modificar, llegar a unir; separando, poder lograr envolver
Humedad de la no dependencia, el concepto del no concepto
Como la llamada que deseas por ansias hacer, y que no haces
No por tus creencias, sino por las ajenas, en las que depositas tus fracasos.

El hombre que se vuelve círculo, arropado por el extremo conocimiento
De saberse ignorante, pero aferrado a esa pequeñez mental, pura certeza
Para lograr así reconocer un centro, móvil a voluntad de su entorno
Como clavar las rodillas al suelo y apretar el mentón en el pecho
Para poder hablarle al cielo.

Parar un taxi, con el gesto del que detiene un tránsito normal
Dándole un sentido al compás de espera, y luego el ingreso
Al habitáculo impersonal lleno de afecto, el taxista y su cosa
El usuario, el cliente, el propietario, esas cosas que sabes, que hablas.

Mi cabeza atrás, erguida, hacia delante, mirando, olvidando, recordando
Sobria decisión de ceder al temor, y entonces no encender un cigarrillo
O la impunidad de los libres, la voluntad hecha tangible, fumar sin pensar
Mientras la radio suena, y el chofer, alma notable, piensa con la vejiga.

Mi querido lector, estupidez mía con la que juego a la reconciliación
Crees que no adivino el atolondrado aire de fiesta de tus calles prostitutas
O el lacerante encierro en el que buscas una virtud que ni siquiera deletrearías
Todo tu esfuerzo, y todo tu desgano, papel mojado con el que pagas ilusiones.

Aspectos, como antónimos cosquilleándole a los sinónimos
Y sabiendo ni sufrir ni abstraerse
E ignorando ni placerse ni distraerse
Ir al almacén, o estar en el monasterio.

Primero perdónate
Primero acúsate
Primero distingue
Primero ultima.

Problemática dual: borde doloroso entre imaginación y experiencia
Solución aspirina: nadie te entiende, nadie te quiere, ergo un deleite
Enter sexo, hacer la guerra con las armas del enemigo, mientras yo sonrío
De ida al almacén, mirando desde el monasterio, Einsten en reposo, por fin
La cuarta, se sospecha, será la de la metáfora contra... todo lo demás.

Lo sientes, colchón de pena
No por saber que soy el que sabe quién ganará
Sino por entender que a mí no me importa
Por comprender que el secreto que buscas, es bullicio para mí.

Almacén y monasterio
Tránsitos que por no vivirlos, tampoco puedes borrar
No lo sabes, sí lo desconoces
Sin extremos, entonces, de afirmar y negar
Cómo amar?

Enséñame.

Smarc
23:31
27.06.01

Mañana, improbable

Aventúrate al fin a mirar mis fauces
Que este cuerpo sólido es carne
Sangre y pulmones de llanto
Hechos al amanecer de un río de lava.

Todo en mí es una cita ciega
De mudez y desencanto
La decepción de las horas
Las sábanas tersas para un alma vacía.

Todavía hace quinientos años, apenas
La intensidad era tal que lento era vivir
Más ahora, vertiginosamente, sólo
Es intenso lo rápido, lo que ya no es.

Y tu aroma a nación y estado
Tus protestas sabatinas
Tus boletines electorales
Tu política, tu banderita.

Acertar o fallar, pobreza extrema
De creer en izquierda y derecha
En positivo y negativo,
Inteligencia o bobería, primero y último.

Te invito a la aflicción del calendario
A la trama emocionante del planear
Y si no te bastan los esquemas y proyectos
Cierra los ojos, muerde tus labios, échate al vacío.

Disfruta de las culpas, y su loable redención
Lame las horas en la T.V. o cualquier monitor
Nada ha sido dicho todavía, ningún secreto
Descubierto, ningún mapa ha sido terminado.

Nada, todavía nada.
No serás quien lo empiece
No serás quien lo termine
No serás.

Lo siento, nadie me obliga
No se retorna a lo que no se ha dejado
Un punto, podrías ser
Ni círculo, ni espiral.

Quédate conmigo, y espera
Con las manos en los bolsillos.
Que mañana, si lo hubiera
Es seguro, algo inventaré.

Andrea
02.08.00
00:19Hs.

Viaje 1 – Línea 12

Vuelta
33
04484

Veinte veces imaginaste ser un mensaje
Que alguna vez alguien se detendría a leer
Y todavía otras veces más te dispones a ser
Quien mira de frente, al menos a los costados.

Laberinto claro, lo confuso habitando tu mochila
Cantando por lo bajo músicas sencillas
Como si así fuese posible alejarte un poco más, de todo
Y que al hacerlo, en realidad te acerques un poco más, a alguien.

Ilusiones, acordes escritos pero pocas veces interpretados
Bien alto, en la cima del fango, a dos metros del suelo
Entre uniformes y uniformados, a mitad de la gente
Esas personas que también quieren ocultar que son transparentes.

Qué cuaderno de apuntes te salvaría del tedio?
Qué pequeño juego mental de números y abecedario
Podría por fin distraerte de los minutos más ciertos
Esos que vives queriendo, y recordando lo querido?

La llamada que estará justo cuando llegues a casa
Y que sin falta preguntará “cómo ha sido tu día?”
O la que harás, y que nadie habrá de contestar
Como una sabana fría que creías te esperaba tibia.

Pasa que el presente, lleno o vacío de nombres
Termina, ya de golpe, ya diluyéndose lentamente
Y cuando acaba, cuando se va, comienza su memoria
Mezclada entre boletos de ómnibus y facturas arrugadas.

Loca de alegría, quién se atrevería a romperte el corazón?
Hecha ya de puro coraje aprendido y heredado, sola
Con el pecho tórrido de tanta dureza, y tanta pureza
A quién le desnudarías tu sincero desprecio por el tiempo?

Puta, santa, objeto de juicio, tema de hablar
Quién cantará tus mediocridades, o tu ternura sutil?
A cuántos harías fallar por resultarles inabarcable?
A quién le importaría tus ojos, entrecerrados como tus labios?

Juego de luces, la historia de los semáforos
Tocar con los dedos los extremos, los conocidos
Detener treinta y tres cuerpos en una esquina
Y luego hacerlos avanzar, escribirlo, publicarlo.

Andrea
23:08
20.08.01

Noche I

Demasiada experiencia debía llevar a rastras
Todo aquél ser que desde su gastado rostro
Pudiera ver en las aristas del mío, todavía joven
Los pequeños destellos de mis muertes próximas.

La frente lejana, los ojos fijos en el presente de objeto
Pero la voz, llena de pena acurrucada como una semilla
Que sólo habría de erguirse rebosando un clamor circular
Que acabaría por encerrarse, del que para perdurar no podría salir.

Había un orden, afuera había un orden, que guiaba rutinariamente
El desorden en el que sobrellevaban sus latidos, sus tullidos atropellos
Telaraña ardiente que volaba en el vacío sostenida por sus alienados alientos
Y que buscaba arrasar con el pecho de cualquiera que no pudiera ser del modo
Del que se es cuando el vómito adquiere ritualidad ante la danza paralítica.

Burbuja de plomo, a través del cual no se puede mirar, ni siquiera intuir
Porque dentro sólo hay peso, que crece y se extiende en sí mismo
Por orden del manual interno de mis hastíos más elevados, paridos todos
Por fotografías fuera de foco, y biografías ciertas de los prejuiciosos.

Cuando los tiempos se devoren entre sí, y valga tanto quedarse como ir
Será posible entonces olvidar la última compresa todavía comprensible
La belleza humana, convertida y vuelta indolente ante el vicio o la virtud
Aniquilándose a sí misma, para renacer de sus humedades como los gusanos.

Duendecillos mitológicos, sujetos inasibles, hechos objeto de anhelo o temor
Misteriosos personajes, ocultos a su modo y forma tras el velo de lo histórico
Donde el juego de descifrar, resultado de una supuesta muy profunda abstracción
No es otra cosa que distracción de campesino que declarado inútil para la siembra
Se calza zapatos de charol, una camisa de seda, y la idiota expresión de una sonrisa.

El supremo desvarío, que será pequeño luego de algún par de acciones
El inicio de la resistencia a la resistencia, resistirle a lo que se resiste
Disparar de pronto y volverse lentamente, huirle a lo que me huye
Y sin escapar, cerrarle el paso a lo que me llama, aplastar de lejos la intención.

El nombre de guerra, el nombre de estilista, escupirlo por las paredes privadas
Para que investiguen su origen, y se regocijen en el hallazgo de su origen
Veneno sutil y a plazo, el contrato sin firmas pero cumplido por todas las partes
Cuando lo nombrado ya no está, cuando el llamado es al viento
Que siempre estuvo de ida.

Smarc
22:02
04.07.01

Equivocado o no

A cada repetición de tu terca y decidida necedad
Le respondo en bofetada la fuerza loca de mi cariño
A cada proposición de imagen cierta e intangible
Le ofrezco la descripción precisa de mis músculos rozando los tuyos.

A la devota tranquilidad, le espejeo mi viril desafío mental
Y a cualquier negación, cualquiera, le sacrifico mil afirmaciones
Aunque pierda, aunque gane, aunque firme que crea en los resultados
Aunque niegue la importancia del proceso, por solo vivir como vivo,
Viviendo.

Vos, mariposa demasiado original para cargar con el polvo de la conciencia
Tan dura de vivencias para acariciar lo más delicado de mis anhelos
Estándote ahí, como carencia que no hablás, que sólo podés confesar
Frente y al lado de este mar ansioso, que hablando sólo quiere confesarse.

Esa mujer que creen imposible, dame una hora por día, y la tendré
Ese libro que creen incomprensible, dame una hora por día y lo explicaré
Ese problema tan irresoluble, dame una hora por día y lo resolveré
Y hasta esa muerte irreversible, dame una hora por día y le encontraré una sonrisa.

A cambio, un día de mi vida por una hora tuya
Una hora de mi vida por una mirada tuya
Un minuto de mi vida por un toque de tu piel
Un aliento mío porque en él esté tu imagen.

Sentir, con prescindencia absoluta de reciprocidad
Y tener la desesperación de una alegría en las manos
El sueño de una espalda, de unos ojitos cerrados o entreabiertos
Y que no creas, y que no se crea, y jurar de corazón que nada de eso importa.

Y esa banderita de entrega que me desplegás como si fuese de tu tierra
Me la absorbo a paso resuelto, con el desprecio de mis botas sobre el muelle
Me tengo para mí el orgullo de tener lo que quiero, de creer tenerlo
Y ante la duda la certeza, de que mañana o todo o nada será posible.

Como querer escribir una sonrisa – que parece nace en vos –
Y reírse del intento, no por vano, sino por condenado a lo imposible
Cuando lo posible era no tenerte, y aún así me llegás a tener
Por cosas de la vida, que explicables, no se quieren explicar.

Equivocado o no, tengo razón
Aunque duermas de costado, y sea tu cuerpo el que asienta la invasión
Como quien acepta lo mejor, por ser querido quien con su cariño te vence
El dulce, negado y antiguo parto de querer proteger a quién quiero me proteja.

Aunque no lo sepas, lo entiendas, ni lo comprendas
Pero siendo quien por extremos me olvida de los míos
Por cosas y con cosas así, de la vida misma
Eso que al borrar se dibuja, eso que sos, y que es lo que quiero.

Smarc
00:29
29.06.01

Lo que queda

La bochornosa realidad de la altura
Cuando desde ella se sabe la caída
Y lo tempestuoso del mar, inscripto
En un trozo de cartón, a cualquier lugar.

Vete y sé feliz, que la noche te aguarda
Ya en mi pecho no habita la espera
Y no hay lugar para dos que quieren
Ir un poco más allá de sí mismos.

Me place esta lejanía, esta cómoda
Sensación emocional de no extrañar
De respirar liviano sin necesidad
Sin la presión de buscar en ti mi lugar.

Mas, aun anclado en mi joven coraza
Guardo un temor, también etéreo
De que esta ausencia de dolor
Sea el principio del fin de mi deseo.

Valentía es a veces poder enfrentar
La posibilidad de ausencia de rival
La nobleza de cargar con una victoria
Sobre un enemigo que cansado se entrega.

Aquí estoy, nuevamente, sobre mis viajes
Teniéndote bajo mis pies, sin recursos.
Te vencí, hastío, te vencí, soledad
Y en la tarea no fui más, fui, sin más.

Desde los segundos de una infancia remota
Y aquel ciego y lloroso primer abrir de ojos
Había nacido una espiral eterna e imprecisa
La prisión del cautivo y el gorro del liberto.

Lo mío ya no es luz que sombras dibuja
Es claridad que sin obnubilar señala
Un recorrido sin meta, y una llegada
Plena de estadía, pulcra de permanencia.

Llevo en las manos el olor de la sangre,
Y en la retina la visión de los muertos,
Sabiendo que mi memoria toda es terrible
Que tras de mí no existió el descanso

Y sin embargo, aquí estoy, despacio
Con una certeza sujeta en mi duro puño
Respira si quieres, vive, si deseas
Aquí estoy yo, con lo que queda.

Andrea.
11.08
23:19


Vos, yo

Mi cielo va siendo difícil, y a veces es rastrero
Tanto, que a veces deseo que me obligues
Y entonces te muestre la mitad entera de lo que soy
Vacío del temor de escribir la otra mitad de tus sueños.

Cuando lo extremo no alcanza lo sublime – qué importa por qué? –
Entre momentos se acuña el deseo de apañarle a otro lo que soy
O decirme que soy en parte aquel que en otro siglo creo brilló
Pero sentir te va volcando a la pasión, que jamás puede ser anónima.

Yo

Minutero mordaz, segundero extremadamente inquieto
Regla de la caña, el agua, el hilo, y la presa de sangre fría
Las frases que cada día vivamente pintan mi transparencia
Colgándome entre lo inasible, en lo etéreo de lo estereotipado.

Vos

Quietud activa de la que ha esperado con todas sus fuerzas
Construcción elevada sobre, entre, por formas contundentes
Para el estruendo de la aceptación, el goce de la más pura tenencia
Sujeción de lo efímero, impúdico desborde de todos los deshielos.

Mirar el más completo y absurdo vacío de las lozas solas
Y llenarlo con la impaciencia de tu alborotada llegada
Para destruirme vendaval el orden justo de mi lejanía del mundo
Cuando sos vos la que se aparta del mismo, para que yo le agradezca
Haberte concebido, haberte perdurado hasta mis manos.

El mar, juntándose con el cielo, cuando pestañeas
Volcán infantil, el vigor lúdicamente construido
Que no llora las roturas, sino sus reparaciones
Y que ríe, desvergonzadamente, de las llagas de tu ausencia
Porque cuando estés conmigo nada pasará, sino que será.

Smarc
21:52
29.06.01

Oposición

Oposición, curva definida, sabida así,
aquí entre los olores de la cal sin montañas
Destino nocturno de permanecer en la celda
De campo descubierto, donde las bestias pastan, sin dueño.

Perla negra, secreta, por nadie descubierta
Todavía habitante, vitalicia, de una imaginación hostil
Serías acaso quien navegue hacia lo profundo
Olvidado del cielo, y llegar a ella, tomarla, volver a guardarla?

Dime de los frutos, caídos en la hierba, pudriéndose al sol
Al tiempo que con solo gestos me recuerdas la vendimia
Y las cosechas de países lejanos, las caravanas de Espitama
Las miradas de Radobis, entre tus manos, sabias.

Cuenta para mí las mejores cosas de cada edad
Usa la magia necesaria para que lo cierto no me aburra
Y que lo desconocido me resulte interesante
Si lo haces bien, toda recompensa es tuya, hoy mismo.

Dime el porqué de toda acción, cómo fue la creación
Dime también el para qué de toda finalidad
Dime suavemente, si acaso las preguntas tienen respuestas
Dime, dilo, dítelo, y mira el cielo cuando logra besar a la tierra.

Pero si no puedes hacerlo, si no sabes hacerlo, todavía
Deja de pensar en cómo evitar que navegue por su cuerpo
Aunque no sea más que a través de palabras eléctricas
Pensamientos férreos, el imán de su imagen, desconocida.

Andrea
20.10.00
00:06 Hs.

Dos crepúsculos

Con el destino de ser aleatorio hasta el inicio del final
Y los pasos de advertencia que la imposición del orden
Le sellaba en cada traslado corporal material o no
Sostenía el desastre, esquivándolo con una promesa de verano.

Tarde metálica, dos crepúsculos hendidos en la retina
Uno reteniéndolo, el otro empujándolo, duelo de equilibrio
En la asfixia sin desesperación que le arropa los sueños
A los desposeídos de ansias, a los navegantes sin tripulación.

Girando alrededor de un vuelo submarino, pobre materia
Disposición de bisagras, marcha fija de ida y vuelta, siempre
Para que entonces la espera, esa capa de hielo traicionera
Se extienda sobre lo que divide, como velo que separa dos vitalidades.

Resistencia de lucha, pelea estática de la sierpe bajo el sol desértico
Fría antesala de la victoria, silenciosos compases ocultando notas imposibles
Y aunque apretado, torniquete mental, todavía respira el jadeo
Desde lejos, pero a la vista, con la finalidad oculta en las espaldas.

Mañana, cuando no quieran, como siempre, pero más que nunca
Les sobrevendrá el desbaratamiento, Jericó emocional de sus seres
Ante el relampagueante sonido de su silencio de todos los años
Pánico por el estallido del último instante, puerta abierta a las acciones.

Dos crepúsculos, engendrados por el mismo sol jamás dibujado
Y un sólo cuerpo que los refracta y los refleja desde lo que no es
Guardándose el momento después, bajo tierra y sobre el cielo
El veneno al caos, la fortaleza en donde aprisionará voluntades rotas.

Smarc
01.07.01
17:31

Años

Si fuese más joven, es decir, con menos suspiros
Te desearía veas las cosas que con mis ojos se ven
Que escuches cada nota de cada música como lo hacen mis oídos
Y que sientas, como yo, en cada libro el viaje y el encierro afuera.

Pero los años te enseñan, al menos a mí me impusieron
Que no depende del cristal, sino de la fuerza de lo observado
Y que no tiene caso proclamar milagros a quien no cree, al que no quiere
Porque aquello que quieres es parte de lo que eres, si en ello crees.

De no ser por esta maleta con clave oculta, que le llaman experiencia
Querría hacerte mi igual, mi semejante, mi compañera
Confiar en ti, como se confía en los relojes suizos recién comprados
Y apoyarme en ti, como el lisiado que se aferra a sus sólidas muletas.

Pero, este complejo y absurdo libro del que trata mi vida
Habla de un deseo que siempre muta para ser cada vez más lejano
Y una intuición que más tarde o más temprano aplaza su consecución
Así se da el dolor, y lo triste, y entre ambos la hoja de tu nombre rasgando la noche.

Afortunadamente soy más joven que mi edad, y sonrío
Y te espero, con una espera que se renueva cada día
Sin ceder a la desesperación, sin creer en ninguna esperanza
Sin nada, para que lo seas todo, en mi construido vacío que habrás de llenar.

Al final, todos lo saben, habré de ser más viejo
Pero algo me dice que no habré de cambiar
Puede que esté equivocado, cuántas veces lo estuve!
Pero esta capa que me cubre, no apta para cualquiera
Lleva inscripta en oro no me arrepiento de tener de qué arrepentirme

Andrea
30.04.01
21:21 hs

La ceremonia

El oficiante al novio:

A la insulsa alegría que te lamía el flaco corazón
Cuando creías te miraba como si fueses el centro de algo
Y al espeso y húmedo silencio engendrado y no creado
Que siempre se sentaba entre ambos, luego de pretender
Haberse devorado en un fuego que no fue más que lumbre

Le debieras también enquistar lo frágil que se volvían tus ojos
Cuando el temor te ganaba las yemas en la búsqueda de dinero
Y las monedas que encontrabas, sean cuales fueran, no alcanzaban
Para comprarte una felicidad a la que no sabrías como tratarla
Y que de todos modos te huía, sabedora de su estirpe ajena a ti.

El novio: Sí, no lo comprendo.

El oficiante a la novia:

A ese copiar de letras de otros años, plasmando lo ya plasmado
En un papel incoloro, para ofrecérselo por lo menos a nadie,
Y que te daba el cosquilleo que creías era idéntico al que sienten
Los que en gigante diferencia a lo que eras, ya presentían la carga del futuro

Sería apropiado, dadas tus propiedades, no le ocultes ni le entregues
El pánico sordo de los minutos que pasaron en el arroyito de incertidumbre
Donde suplicabas por no naufragar jamás ante la tormenta de una llamada
Que no recibías, y que te lavaba con ausencia la inocente perplejidad
De comprender que serlo todo para alguien era demasiado para nadie.

La novia: Sí, no lo comprendo.

El oficiante al populacho concurrido:

Sutiles instructores, probos indicadores del asco,
Donde estén sus ángeles habrán de escucharlos,
Si mantienen el orden que hasta hoy defendieron
E impusieron, como el que defiende e impone su privacidad
Cuando cierra la puerta y privadamente defeca en soledad.

Para todos ustedes la bien ganada no mención
De los otros que consumen el tiempo en lo eterno
Ahogados y atormentados en el resentimiento impuro
De conocer lo que pudieran saber, con sólo saberlo.

El populacho concurrido: Sí, no lo comprendemos.

El oficiante al testigo: Te perdono
El testigo: Lo sospechaba.
---

Luego de la ceremonia, el oficiante, en público secreto
Todo astucia, morral repleto de grasa robada a otros morrales
Con el mentón atiborrado de sebo, sonrisa mediante
Le dijo al testigo, “y si no te hubiese perdonado?”
Y el testigo respondió: “mi respuesta es una”.

Después se fueron todos
Para quedarse.

Smarc
22:08
03.07.01

La querencia de Andrea

Una luz que creo detrás dibuja la sombra de mis dedos
Uno de ellos, sangrando, se ayuda de otro y sostiene una brasa
Impresión de seca ceniza en los labios humedecidos por dentro
Habitual descripción del hábito, la funda que guarda el cuchillo.

Regazo ceremonial en el que reposa y de donde parte el líquido
Que a los entumecidos ojos de los estetas pareció regar pureza
Cuando en realidad los mismos dijeron, palabras muy atrás
Que el transporte de un algo no significa su eliminación, ni su anulación .

Fácil el decir que la desaparición no existe , senil afirmación nublada
Que hace de antesala y puerta a la pérdida del equilibrio posible de raíz
Cuando lo uno no implica lo otro , y aparecer entonces es posible
Sin posibilidad de retorno, como si lo que partiera no llegase jamás .

Miro en otro idioma, como en el extremo de puridad lo hacen todos
Las cosas que ocurren en la tierra natal de mis ancestros, y entonces
Convertido en punto medio, cualquiera sea ya la posición aparente
La idea quiere volcarse o a la cuna, o a la tumba, pero el deseo a sí se sostiene .

Y vos ahí, cachorrita consentida, llena de libros de los que aprenderás
A poner en una hoja de examen lo que como producto de su tedio otro escribió
Lo que como consecuencia de un resentimiento analizable otro expresó
Y hasta lo que el alegre conocedor describió de algún feliz improbable sabedor .

Y está bien, aunque esté mal , vos durmiendo, yo en vigilia, tocados por cansancio
Aunque mañana pudiera ser al revés, aunque no diferente
Por esta condición de manos que no se tocan y se quieren tanto
Y que sobre un mismo infierno supieron derramar el bálsamo del silencio .

Dormí tranquila, mi dulce reposo, testigo y hacedor inconsciente de mi placer
Que ni yo sabré cuánto te duelo, ni vos sabrás cuánta noche has acortado
Con tan sólo darte toda, pidiéndolo todo y también esperándolo todo
Mientras yo espero a mañana, esa palabra que casi quiere olvidarnos.

Andrea
24.05.01
00:37


Viaje 2

31
28716

Pero no, la ciudad no alcanza a balancearse
Quizás es sólo tu cuerpo, o el mío, quién sabe?
El amanecer está todavía lejos, y tan próximo
Como una botella llena que contiene lo que no ha consumido.

No reirán con nosotros, tampoco fue que lloraron
Pasaron luchas que no se lucharon, citas falsas
En medio del café algún pensamiento justo
Con el humo de las ofrendas dejando señas en las cortinas.

El manojo de llaves, demasiado ruidoso, y olvidable
Se arropaba a mitad de algún bolsillo, algún mueble
Y su repentina quietud indicaba el inicio de la danza
De sombras y luces quebradas por nuestro tránsito mortal.

Nadie habrá de otorgarnos tanta fidelidad
Pero por prescindir de ellos, sin olvidarlos
Se dará la vuelta del pueblo hacia su victimario
Y nos fijarán en sus hogares, entre sus labios, en sus corazones.

Sobresaltos de cartón, la última pastilla señala un vacío
Ruidos imprevistos, destellos de luz artificial, humana
Y aquello que se creía en orden y a conciencia
Se vuelve sierpe que imponente exhibe sus colmillos.

La meta puede pecar por fijarla pobre, lastimosa
La victoria, entonces, sería traición, castigo y no premio
Por creernos, sobre distancias, puente y puerto
Olvidando que no somos, sino que nos hacemos compañía.

Más aquí, o mucho más allá de cualquier día
Es a dónde vamos lo que nos une, y lo que nos muta
Y aunque este haber tenido nuestra tibieza más individual
También le abre puertas al anhelo, no será por volver
Que seguiremos viaje.

Andrea
21.08.01

Noche II

Es madero o parte de un leño, lo que enciendes?
Es el producto del esfuerzo de las abejas, lo que mantendrá la llama?
No fue en boca de Píndaro que las abejas hicieron un panal?
No fue Píndaro un poeta, un profeta, un instrumento de voz para los oídos?

La mala compañía del calor junto con la tristeza
Olvido del frío, que aunque acentúa, calma las penas
En todo se denota la carencia, aristas rotas al pedernal
En donde los sacrificios se realizan, pero no se ofrecen.

Una hoja de obsidiana abre el pecho y descubre el corazón
Enseguida la llama parte desde el centro del que fue
Y después sólo la sucesión de hechos, predestinados todos
La fe se vuelve escritura, y el escriba llora su fe perdida, divulgada.

Exclusividad, anhelo de una virginidad mundial, o propia
Cuando el deseo nace ahí mismo donde habita el imposible
Con una luz que opaca la simpleza de lo posible, al alcance de la mano
Pero para lo cual hace falta esfuerzo, caminar de día sin dormir de noche.

Desde una partida y hacia una llegada, habrá que asumir que no hay reposo
Pequeño desafío de encontrar descanso mientras uno cambia, y todo sigue
Y habrá que dejar de intentar la humana tendencia de ocultar la desnudez
Aprender por fin que lo que se expone, en realidad se pierde, otra vez.

Smarc
20:31
09.07.01

La técnica

Con soltura de movimientos muy ágiles
Adéntrate en el semicírculo de su mirada
Y cuando tengas la primera oportunidad, la primera
Díselo en sus palabras, mezcladas con las tuyas.

Luego de imponerte, permítele memorar
Y dale aliento para que llegue a vislumbrar
Que aquello que hiciste con su ser, expandiéndolo
Ya lo hiciste antes, y que lo puedes volver a hacer.

Mantente en la afirmación de un futuro desconocido
Y deja que sospeche, aún cuando de motivos carezca
Para que de lo hondo le nazca la pus de la herida más íntima
Mezcla de miedo y duda, esa impotencia entrevista
Que poseen los que poseen.

Si nunca mientes, no será necesario que desmientas nada
Pero hazlo, acostúmbrale a ofrecerle disculpas por lo no hecho
Y lava esa llaga de la que no has participado activamente
Y que sabías estaba latente, y que sabes puede no llegues a curar.

Un tiempo después calla, recuérdale despacio las ofensas
Señala sin apuros el cómo ha sido, a causa de su sospecha
Descríbele sin dramas lo tangible de lo ocurrido en los días
Y diferéncialo de lo imaginado en sus noches de barrio.

Si puedes entender lo que digo, aprende la lección
De que la línea que hace de un sujeto un objeto, no es clara
Porque cuando alguien es poseído, tras dejarse poseer
Lleva dentro suyo la peligrosa decisión de permanencia.

Pero cuida, los menores, aunque se quejen, gustan de ser guiados
La gran queja respecto de sus periódicas quejas será solo una
Tras el acto la no acción, suspenso maravilla, éxtasis de mercurio
Transmutación de sangre en la tierra, lo fétido que se vuelve fértil.

En el muy probable adiós de casi todos los casos
Estará siempre el consuelo de otros semicírculos, quizá más amplios
Y además, la esperanza más grave, toda serenidad cubriendo la fuerza
La no terrible posibilidad de que también en lo que abarquen tus ojos
Ingrese alguien, que con sus palabras, mezcladas con las tuyas...

Smarc
06.07.01
19:27

Cuando permanecer

Esos contados y pocos trozos de cielo que habías ocultado
No por pretensión de poseer algo que puedas ostentar
Sino por el deseo de tener una dote que ofrecerle al cariño
Te los roban sin prisa, como suceden las cosas que se presienten.

No hay explicación, o bien abundan en los ojos extraños
Y la comprensión, piedra demasiado preciosa, permanece inasible
Encerrada en un cuerpo de fiera elegancia que por poco intuyes
Y que todavía dejas pasar, como abstención a un placer demasiado intenso.

Mirándote las cicatrices, recuerdas los sucesos de cada caída
Y ya inmune, quizá menor en fineza, pero mayor en belleza
Te agazapas en una extensión de vuelo al alba saludando al sol
Esa estrella solemne que en silencio juega a ser parte de ti.

Lo amplio va fallando ante lo grande, límite reducido a palabra
Cuando la entrega no es un acto, sino la forma en la que respiras
Cuando permanecer no es darlo todo, sino ir dándose a borbotones
Como una herida hermosa por la cual una vida exalta la pureza de otra.

Alteza, y también terciopelo, cabalgar con un seno al viento
Sabiduría primera de sentir el cuerpo sobre los pies de carne
Ráfagas de suplicios, trocitos de vidrio ante el escudo de tu nombre
Donde no llegan las hazañas, donde sólo llega el dardo del que empieza a amar.

Hay algo que esperas, y un todo que te aguarda.

Andrea
29.05.01
23:21
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